Esplendor Geométrico – “Cinética”

Demostrando cinética

4-estrellas

Geometrik Records - Enero 2020 - industrial - GR2148

 

Construcción Transformadora

Regulación Percusiva

Resumen de Cantos

Mototracción

Fricción

Acoplamiento Internacional

Modulaciones

Inercial

 

Esplendor Geométrico no pretende cejar en su actividad creativa. Los pioneros del sonido industrial en España regresan tras cuatro años de silencio con Cinética, once cortes en los que el dúo constata su temple creativo, ofreciéndonos una nueva perspectiva dentro de un estilo con marca propia.

 

Ahondar en un trabajo de Esplendor Geométrico es siempre un placer. El dúo conformado por Arturo Lanz y Saverio Evangelista vuelve a ofrecernos una magistral ejemplificación de sonido industrial. Cinética, que es el nombre de este nuevo disco, exhibe en sus once cortes una consistente evolución dentro de un estilo que esta agrupación lleva gestando desde hace ya cuatro décadas.

La personalidad hipnótica y mesmerizante de la que hacen gala se ha visto enfatizada gracias al robustecimiento del armazón acústico de talante cíclico por el que se caracterizan la gran mayoría de sus composiciones. En esta ocasión, Esplendor ha apostado por una brillante y nutridísima complexión de sonidos distribuidos en cada una de las vidas de cada corte, que refuerza el resultado global del trabajo. Y es que lo primero que impacta al descubrir canciones como la que abre el disco, “Construcción Transformadora”, es un imponente esquema de cadencias que arremeten contra el oyente de forma directa y segura, sin miedo a equivocarse. El ritmo se viste con un ruido cortado a medida que consigue guardar una distancia de seguridad con el silencio, dando lugar a una dialéctica en donde la improvisación y la premeditación compositiva libran una lucha asombrosa en igualdad de condiciones.

esplendor-geometrico-by-pablo-medrano-1024x680.jpg

 

Uno de los grandes puntos de Cinética es la heterogeneidad de sensaciones que transmite. Este nuevo trabajo, al igual que la última hornada de sus discos, tiene esa increíble de capacidad de arrastrar nuestras mentes hacia las entrañas de cada corte para situarnos dentro de su estómago, y es ahí donde notas cómo se desarrolla toda la acción. Las pistas presentan una mecanización hierática de sonidos con los que se definen infinidad de paisajes fabriles dentro de la cabeza del oyente. No han sacrificado la rabia industrial de los orígenes, prueba de ello la tenemos en el último tema que cierra la edición vinilo, “Modulaciones”; o “Inercial“, que sólo se incluye en la versión CD; ambas son perfectas muestras del instinto primigenio de la banda. Por lo demás, y hablando de forma general, el disco intenta ofrecernos una nueva perspectiva mucho más nutrida que la que caracteriza a anteriores ofertas. La increíble estratificación de capas de sonido que se ha conjugado en las canciones que andamian Cinética es posiblemente la característica más importante que presenta este nuevo disco.

Geometrik Records ha publicado una interesante oferta de ediciones para Cinética. En la edición vinilo se presentan dos alternativas, una en prensaje rojo y altamente limitada, y la menos limitada en vinilo negro. El formato CD también ha gozado de una edición especial en caja de cartón y con disco extra.

 

 

Fernando O. Paíno

CUARENTA AÑOS DE ESPLENDOR GEOMÉTRICO

Esplendor Geométrico cumple cuarenta años de existencia. La banda que revolucionó el panorama ruidista peninsular, y que ahora presenta su último trabajo, “Cinética“; se encumbra por opinión popular como uno de los máximos representantes del movimiento industrial de este planeta maldito llamado Tierra. Charlamos con Arturo Lanz, alma máter del conjunto, que nos cuenta en exclusiva para NOmelody muchas anécdotas nunca antes oídas referentes al surgimiento del proyecto y la evolución de este. 

 

 

Situémonos en el año 1980. Juan Carlos Sastre, Gabriel Riaza y tú decidís escindiros de Aviador Dro para crear algo único y novedoso dentro de los sonidos peninsulares. ¿Qué os llevó a crear Esplendor Geométrico? ¿Por qué elegisteis este nombre?

En el año 1980 El Aviador Dro quedó finalista en el concurso de rock Villa de Madrid, y ese premio nos abrió la posibilidad de grabar un larga duración en Moviplay.

Dentro de Aviador Dro había diferencias en la música que nos gustaba a cada uno, pero en general coincidíamos bastante. A Servando le gustaba mucho, como a mí, TG, y a mí me gustaban también Devo, Ultravox y Joy Division, como a él. Lo que ocurrió fue que esa brecha se fue ensanchando poco a poco, y yo me decanté por la línea de TG y Cabaret Voltaire, y Servando por el lado más tecno-pop.

Durante el verano de 1980 nos quedamos solos en Madrid Juan Carlos, Gabriel y yo, y empezamos a componer temas un poco más minimalistas que El Aviador Dro, aunque podrían haber estado perfectamente en el repertorio de la banda. No hubo ocasión de trabajar con esos cortes todo el grupo, ya que nada más venir de vacaciones el resto del Aviador Dro, nos metimos en el estudio a grabar el vinilo con Moviplay.

Durante la grabación hubo algunos roces derivados de las diferentes formas de entender la interpretación de los temas, y unido a los fuertes egos que los chavales de 17 años suelen tener, la cosa derivó hacia el abismo justo después de acabar la grabación. Se disolvió el grupo.

Después de unos días un poco estresantes, decidimos crear otro grupo cuyo nombre (Esplendor Geométrico) procedía del mismo contexto con el que nombramos al Aviador Dro: un libro sobre los mismos que tenía Servando.

 

Los comienzos nunca son fáciles. ¿Por qué y cómo os dio por haceros con un MS20 y crear temas tan abrasivos como los presentados en “Necrosis en la Poya” y “EG1”? ¿Fue una tarea complicada, u os dejasteis llevar por el instinto creativo?

 

El MS20 se lo compró Juan Carlos después vender su guitarra, y Gabriel ya tenía el MS10. Yo me quedé con la caja de ritmos que usaba al principio el Aviador Dro, y conseguimos un eco y un micrófono. También compramos un magnetofón de dos pistas. Además de esto, teníamos un sintetizador de guitarra de Juan Carlos, aunque no lo empezamos a utilizar hasta un poco más adelante.

Los temas del primer sencillo se grabaron en casa de Gabriel, después de deshacernos del primer repertorio de EG, que incluía “Moscú está Helado”, y radicalizar el sonido de nuestros temas. Las voces eran tratadas a través del eco.

Todo fue muy intuitivo. EG1 también se compuso así, pero ya desde mi casa, ya que a Gabriel le prohibieron que siguiéramos componiendo en su casa debido al impacto que el primer sencillo causó en la madre y el hermano de Gabriel.

 

¿De qué manera llevasteis al prensaje “Necrosis en La Poya”? Sé que la edición de este disco guarda más de una anécdota divertida. ¿Podrías contarnos algo más sobre él?

 

Se hizo a través de TIC-TAC, una compañía que hacía vinilos a demanda. El disco fue posible gracias a un mecenas que nos vio en el segundo concierto de EG en 1981 en la sala El Jardín. El repertorio del concierto era de la primerísima época, es decir, bastante más techno que industrial. Me imagino que el mecenas se hubiese esperado un tema como “Moscú está Helado” en el sencillo, pero optamos por los temas que estábamos haciendo ya (“Necrosis en la Poya” y “Negros Hambrientos“, aunque también podríamos haber puesto “Destrozaron sus Ovarios” o “Quince años Tiene mi Amor“). Después de empezar a distribuir el sencillo, dejamos de tener noticias del mecenas…

La distribución la hacíamos nosotros llevando los discos a las tiendas, y por correo. Gabriel era el que se encargaba, y creo recordar que Andrés empezó también a ayudarnos en la distribución. La portada era bastante impactante, y siempre había comentarios bastante explícitos.

 

interior de la casete EG1 ESPLENDOR GEOMETRICO.jpg

 

A raíz de ese disco muchos empezaron a ignorarnos, sobre todo después del concierto en Rockola, donde presentamos en disco. Este concierto que fue una confirmación de que éramos un bluf, y que no íbamos a durar mucho tiempo después de la escisión del Aviador Dro.

 

¿Cómo surgió la alianza Andrés Noarbe – Esplendor Geométrico?

No se puede decir que fuera una alianza. Andrés siempre estuvo desde el principio, aunque no era miembro del grupo como tal. Era de las pocas personas que nos apoyaba, y además nos ayudaba con los asuntos de intendencia. Era amigo de la infancia de Gabriel y Juan Carlos, y siempre estábamos juntos. Íbamos a su casa todo el tiempo, y allí escuchábamos las cintas y discos que se compraba. Fue un poco más adelante, con el primer LP, cuándo ya se puso más en serio con la distribución junto a Gabriel.

 

Una poesía tan cuidada como la presente en “Destrozaron Sus Ovarios”, “Muerte a Escala industrial” o “Negros Hambrientos” es, cuanto menos, difícil de conseguir. ¿Qué nutría tu genio creativo por aquel momento?

 

(Risas) La letra de “Negros Hambrientos” era de Juan Carlos, que estaba más elaborada. Las letras que transcribía yo procedían de periódicos de sucesos, o de lecturas que algunas veces cambiaba y otras no. No había mucho genio creativo en las letras, más que nada un deseo de epatar y de “hacer amigos”. Poca gente pensaba que éramos unos tíos equilibrados después de oír esas letras.

 

 

Sois una de las pocas bandas de la nueva ola hispana que pega un salto internacional en poco tiempo, triunfando en países como Alemania o Inglaterra. ¿Cómo contactasteis con sellos como Datenverarbeitung o Broken Flag con la intención de participar en sus recopilatorios?

Ellos contactaron con nosotros. Nunca hemos sido muy proactivos. Después de que “Moscú está Helado” se publicase en Alemania nos contactó mucha gente, y después de EG1 también. Estos contactos se consolidaron cuando apareció el primer LP. De todas formas, lo de triunfar en Alemania o Inglaterra me parece, cuanto menos, excesivo…

 

Con Kosmos Kino se inaugura una etapa mucho menos ruidista dentro del ideario del conjunto. ¿Por qué decides rebajar el ímpetu hiriente y desgarrado que caracteriza a los primeros tiempos?

Empezamos a trabajar más con los ritmos, que yo creo que siguieron siendo, en algún sentido, hirientes y desgarrados, sobre todo para los oídos finos.

 

Esplendor 6. 1986.jpg
EG. 1986

 

Lleváis tocando toda la vida. ¿De los innumerables conciertos que habéis dado, cuáles recuerdas con más cariño y por qué?

Los que más recuerdo son los que han significado un aporte personal: todos los de Tokyo, ya que me encanta esa ciudad; el de Santiago de Chile que fue el primero en Sudamérica; los de USA, los del Reino Unido, los de Moscú, la primera gira por Europa con Dirk Ivens en los 90, el de Tolosa, el de Madrid en la sala Macumba, los del colegio Chaminade en los 90, el de Burdeos en los 80; el de Roma que organizó Saverio, también en los 80, y el primero de todos en la tienda de discos Vanguardia en el 81.

 

He tenido el placer de entrevistar a muchas bandas importantes del movimiento industrial, y al preguntarles por sus influencias la gran mayoría de ellas ha citado a Esplendor Geométrico como una de las principales. ¿Qué se siente al ser un referente del movimiento industrial?

La verdad es que no tengo conciencia de que sea un referente. Yo creo que pocos grupos están activos durante 40 años sin interrupciones y de ahí viene lo de ser referentes. No hay nada como perseverar para pasar a la posteridad, aunque sólo sea por cabezonería.

 

Hablando de influencias… ¿Cuáles fueron tus principales influencias a la hora de orientar el sonido de EG?

Ahora, la única influencia que tengo son las posibilidades que me proporcionan los utensilios que utilizo para componer. Escucho mucha música y me gusta una gran variedad de géneros, aunque no te sepa decir casi ningún nombre. En los comienzos, fueron TG, y Cabaret Voltaire.

 

Con la inclusión de Saverio Evangelista al proyecto, allá por los años noventa, la banda inaugura un nuevo sonido que se mantendrá hasta la actualidad. ¿Cómo conociste a Saverio y de qué manera encajó dentro de EG?

Pues un buen día, yo diría que en el 84 u 85, apareció por casa y nos hicimos colegas. Después nos organizó un concierto en Roma en el 86, y empezamos a vernos cada año en Madrid porque venía a pasar vacaciones en España. En el 90 yo me fui a vivir a Palma de Mallorca, y cada año venía a pasar unos días. Durante esos tiempos empezamos a hacer cosas juntos, y de una forma natural se incorporó a EG. Hicimos un concierto juntos los tres, Saverio, Gabriel y yo; y después de ese concierto, poco a poco Gabriel fue dejando de ir a dar conciertos y dejó el grupo.

 

Por qué eres tan reacio a tocar en directo el tema por el que EG es más conocido, “Moscú Está Helado”?

No soy reacio, lo que pasa es que ese tema no tiene que ver nada con EG. Comprendo que le guste a la gente, porque es un corte cuasi pop que podría haber tocado Aviador Dro perfectamente. A mí me gusta también. A ver si hacemos una versión y lo deconstruimos…

 

Recuerdo estar hablando en el aeropuerto con Dirk Ivens (Dive) y que me comentase que eras una de las personas con más energía que conocía. La gente de cuarenta años tiende a quedarse en su casa los fines de semana, sin embargo tú eres capaz de seguir tocando sin cesar desde hace el mismo tiempo que sus vidas y cruzar el Pacífico ida y vuelta en 72 horas para cumplir una sola fecha. ¿De dónde sacas este impulso vital?

La verdad es que no me canso mucho. Corro todo los días de la semana 12 km, y los fines de semana 30km. Necesito tocar en directo, y me compensa horas dentro de un avión para disfrutar de una cosa que valoro como única, y además me considero un afortunado de poder hacerlo.

 

Este año ha visto la luz vuestro último trabajo Cinética. Me ha sorprendido mucho la dinámica que adopta este disco, así como la cuidada yuxtaposición de capas que presentan la gran parte de los cortes que lo dan forma. ¿Podrías hablarnos un poco de él?

Disfruté mucho haciéndolo.

 

¿Cómo percibes el futuro de Esplendor Geométrico? ¿Tenéis pensado seguir dando guerra?

El futuro es el presente, y en este momento estamos más activos que nunca. Me imagino que EG en directo durará hasta que tenga algún problema de movilidad, y componiendo hasta que tenga lagunas mentales que me impidan disfrutar, o que acabe en un geriátrico y no pueda tener mis cosas para componer. Es decir, todo dependerá de causas externas que me impidan una vida normal.

 

 

Fernando O. Paíno

 

 

Esplendor Geométrico – “Selected Tracks 2. 1995-1998”

Rescatando tesoros

5_Estrellas

 

Geometrik - Enero de 2019 - industrial - GR2145

 

Arizona 1962

¡Más Luz!

Introspección

Hemen Nago

Acción Automática

Intermodular

Nuevo Frente

Transmetal

Ciudad Eléctrica

Elektrozavod

Mundial Radio

Al Asalto

Syncotron

 

 

Tras la buena acogida del prontuario en caja y cuádruple vinilo, Selected Tracks, el sello hispano Geometrik Records continúa su labor recopilatoria en un doble vinilo donde se presentan temas infrecuentes del conjunto comprendidos en el segmento temporal 1995-98, alguno de ellos inédito hasta el momento.

 

Poco podemos añadir al respecto de la historia y el renombre que Esplendor Geométrico tiene dentro de la música independiente hispana y del movimiento industrial a nivel internacional. El conjunto madrileño, surgido en los albores de la década de los ochenta, es uno de los más representativos del planeta dentro de estos campos. Pioneros indiscutibles a la hora de fusionar el ritmo con el ruido, logran crear efectos sonoros impactantes y destructivos que han sido motor de inspiración para multitud de proyectos insertos en la nueva música electrónica.

 

R-13095969-1547988470-6693.jpeg.jpg

 

Hace cuatro años que el sello Geometrik -con el que EG opera desde hace décadas- publicó una interesantísima y elegante recopilación en cuádruple vinilo y caja de cartón conocida con el nombre de Selected Tracks donde se aunaban una nutrida colección de temas atípicos, alguno de ellos en directo, registrados entre los años 1992-98. La propuesta gozó de un buen recibimiento por parte del público; sin embargo, tanto la banda como el sello guardaban temas extras que no habían sido incluidos en esta primera propuesta, posiblemente por falta de espacio. Ahora, en 2019, Geometrik vuelve a la carga con la segunda entrega de la saga.

 

Selected Tracks 2 se presenta únicamente en doble vinilo, e incluye nada menos que trece insólitos cortes. Alguno de ellos vio la luz en su momento en prometo CDr, o en alguna edición japonesa, como es el caso de el rarísimo EN-CO-D-ESPLENDOR (1998). Otro punto a favor de esta nueva recopilación son los temas en vivo que se presentan, ya que muchos de estos no han sido publicados en estudio. Ejemplos de ello los hallamos en títulos como “Nuevo Frente” o “Al Asalto”, en los que se pone de manifiesto ese minimalismo exasperado e hipnótico que solo Esplendor Geométrico sabe ejecutar con estilo y elegancia. Y es que todos sabemos que la mejor manera de entender a este conjunto es por medio de sus actuaciones, en las que S. Evangelista y A. Lanz lo dan todo, ofreciendo al público grandes dosis de elixir ruidista.

 

Al igual que ocurrió con la primera entrega, Geometrik ha decidido publicar esta recopilación en dos ediciones diferentes, una de ella destinada a los coleccionistas: Se presenta en vinilo azul, limitada a únicamente 110 unidades. Solo es posible conseguirla por medio del sello, o directamente en la tienda ROTOR de Madrid, que es a su vez la base de operaciones de la banda.

Selected Tracks 2 es una magnífica oportunidad para conseguir temas descatalogados e inéditos de EG prensados por primera vez en vinilo. Un delicioso caramelo con el que endulzamos nuestros paladares mientras esperamos ansiosos la llegada de su nuevo LP.

 

 

Fernando O. Paíno

Esplendor Geométrico: Buceando en la cabeza de los pioneros del industrial hispano

 

Nada menos que treinta y seis años nos separan del lanzamiento de Necrosis en la Poya, el primer sencillo del conjunto español que inauguró la historia de la música industrial en este país: Esplendor Geométrico. NOmelody Magazine se acerca a uno de sus miembros seminales, Arturo Lanz, en busca de respuestas acerca de los orígenes y la trayectoria de la banda. Dentro de unas semanas el ahora dúo nos presentará en directo su último trabajo Fluida Mekaniko, rodando por las ciudades de Madrid y Barcelona.

 

 

¿Por qué razón decidís escindiros de Aviador Dro para crear algo como Esplendor Geométrico?

Fue un problema de entendimiento personal. Cuando tienes 16 o 17 años los egos son muy fuertes, y más en esos años de efervercescencia juvenil.

Una vez creado Esplendor Geométrico, tardamos algunos meses en tener definido lo que queríamos hacer. Al principio, había temas que podrían haber sido del Aviador Dro, aunque un poco más minimalistas.

 

¿Cómo describirías la evolución de Esplendor Geométrico?

No hay mucha evolución. Depende mucho de los instrumentos o programas que utilicemos. De lo analógico a lo digital, de lo digital a la computerización, y de ahí a la utilización de apps…

 

thumbnail_Esplendor Geométrico Patricia Nieto4.jpg

 

En todos estos años habéis recorrido casi la totalidad del planeta. ¿Cuál es el concierto más anecdótico que habéis dado?

Los de Japón son muy intensos. Y en Madrid muy cercanos. En todos hay siempre anécdotas. No podría destacar ninguno.

 

¿Qué bandas te sirvieron de influencia para crear Esplendor Geométrico?

Las encuadradas en el primer movimiento industrial: Throbbing Gristle, Cabaret Voltaire SPK.

 

thumbnail_Esplendor Geométrico Patricia Nieto3.jpg

 

¿Crees que la agresividad es algo indispensable en la música industrial?

Creo que no somos agresivos, al contrario, lo que hacemos en música para entrar en lo mas íntimo del ser. Cada uno reacciona en ese lugar de diferentes formas. La agresividad puede ser una de ellas. En mi caso es la conexión con el presente.

 

¿Cómo describirías tu música?

Máquina-herramienta.

 

Esta es la tercera ocasión que actuáis en Madrid de la mano de Indypendientes. ¿Actuar en casa es mejor que hacerlo en el extranjero?

Es mas familiar. Madrid y Barcelona son dos grandes ciudades con gente encantadora que disfruta de la vida, y por lo tanto, de EG.

DIEZ DISCOS DE INDUSTRIAL QUE DEBES ESCUCHAR ANTES DE MORIR

Siempre resulta complicado establecer una lista de discos que recomendar, da igual que se trate del género industrial o de cualquier otro estilo de música. Es muy fácil pasar por alto alguna piedra angular que a su vez debería ser señalada como imprescindible, pero en NOmelody nos tiramos a la piscina y te recomendamos los diez discos que, a nuestro criterio, son imprescindibles para comprender y disfrutar someramente de la esencia del movimiento industrial y post-industrial. Podríamos haber ampliado el catálogo, y posiblemente lo haremos en un futuro, pero por el momento escudriñemos los siguientes:

 

1. Throbbing Gristle – “Dimensia In Excelsis”

WP_20170710_22_13_25_Pro.jpg

Tesco Organisation - TESCO 037 - Noviembre de 1998

Vale que no se trate de un disco en estudio, pero para saborear la verdadera esencia de los pioneros del género industrial, lo mejor es a todas luces escucharlos en directo. Y nada más apetecible para ello que este directo semioficial que Tesco editase en las postrimerías de los noventa. Desecha la posibilidad de asimilar a Throbbing Gristle en estudio, sus lanzamientos no sintetizan adecuadamente la esencia destructiva, paroxística y arrolladora que sus primeras actuaciones presentaban. Dimensia In Excelsis recoge gran parte de la actuación llevada a cabo por el cuarteto británico el 22 de mayo de 1981, poco antes de la disolución de la banda. En este directo se condensa el nervio industrial de la manera más pura y original, haciendo de dicha actuación un dechado de furia descontrolada.

 

 

2. SPK – “Leichenschrei”

WP_20170710_21_55_51_Pro.jpg

Thermidor - T-9 - 1982

Creo que la definición que Genesis P-Orridge dio acerca de SKP a principios de los ochenta puede ser la que mejor se adapte a la esencia primeriza de este conjunto australiano: “Es la banda más degenerada que he visto jamás“. Leichenschrei es su segundo larga duración. Resulta mucho más hipnótico y dislocado que Information Overload Unit, su primer lanzamientoUn disco que ha gozado de numerosas reediciones y que sigue siendo altamente valorado por los seguidores de esta banda. Sus dos cortes no tienen desperdicio alguno.

 

 

3. Esplendor Geométrico – “Eg1”

WP_20170710_21_41_45_Pro.jpg

Autoproducido - c-50 casete - 1981

Poco después del lanzamiento de su desconcertante single debut Necrosis en la PoyaEl trío madrileño conformado por Arturo Lanz, Juan Carlos Sastre y Gabriel Riaza dio forma un trabajo tan potente como destructivo, EG1. Ritmos fabriles enclaustrados en la cadencia y el hieratismo, aderezados con letras hirientes al más puro estilo Throbbing Gristle. ¿Qué más se puede pedir? La casete fue editada originariamente en Madrid y limitada a únicamente 300 ejemplares. Un año más tarde el sello alemán Datenverarbeitung, una filial de Normal Records, se fijaría en él de cara a su reedición. Hoy resulta imposible entender la música industrial sin esta joya.

 

 

4. Whitehouse – “Psychopathia Sexualis”

WP_20170710_21_44_25_Pro.jpg

Come Organisation - WDC 881027 - Julio de 1982

Whitehouse es el grupo que revitalizó y recrudeció de forma definitiva la famélica escena industrial que existía a comienzos de la década de los ochenta. A ellos les debemos el término power-electronics, siendo por primera vez utilizado en la portada de este LP para definir un nuevo y abrasivo estilo de música que se venía gestando desde la aparición de Total Sexsu segundo larga duración. Quizá no se trate del mejor LP de Whitehouse, pero sí del que mejor condensa la obsesión por los asesinos en serie, las mutilaciones y la fascinación por los asuntos altamente escabrosos que esconde la Historia. Además, podemos disfrutar de unos extractos en directo pertenecientes a sus Live Actions y de la voz de Jordi Valls presentando varios de los cortes de la primera cara.

 

 

5. NON – “Blood & Flame”

WP_20170710_22_00_32_Pro.jpg

Mute - STUMM 32 - Enero de 1987

Boyd Rice es uno de los artífices del ruido entendido como música. Este estadounidense lleva experimentado desde principios de los setenta con la malsana intención de crear las tonadas más hirientes y desconcertantes que jamás ha ideado el ser humano. El disco escogido es Blood & Flame, uno de los más digeribles de su discografía, el encargado de marcar el punto de inflexión entre su primera etapa, más ruidista, y la segunda, marcada por la influencia y estrecha colaboración con artistas británicos como David Tibet o Douglas Pearce. Independientemente, Rice es por derecho propio una de las referencias más señeras del mundo industrial, encargándose de moldear el recién nacido catálogo de Mute a comienzos de los ochenta. Sí, el mismo sello que fichó a Depeche Mode.

 

 

6. Lustmord – Lustmørd

WP_20170710_22_05_50_Pro.jpg

Sterile Records - SR3 - 1981

Este galés es conocido por dar el nombre al género dark ambient gracias a su celebérrimo Heresy de 1990. Sin embargo, Lustmord ha publicado excelsas obras desde el principio de su dilatada carrera. Éste es su primer trabajo, un self titled impactante en el que podemos disfrutar de un industrial puro como la jalea real, salpimentado con altas dosis de oscuridad.

 

 

7. Haus Arafna – “Butterfly”

WP_20170710_22_07_54_Pro.jpg

Galakthorrö - Galakthorrö 014 -2003

La casa alemana Galakthorrö es un ejemplo de industrial bien entendido. Sus artífices, Mrs y Mr Arafna, dieron a luz un disco tan imprescindible como definitivo: Butterfly. Esta tercera entrega dentro del catálogo del dúo marca un broche de oro en lo que respecta a la posibilidad de poder ordenar el caos, generando tonadas aplastantes cargadas de ritmo, elegancia y distorsiones de sintetizador monofónico. Un cinco tenedores que no te cansarás de digerir.

 

 

8. Grey Wolves – Punishment

WP_20170710_21_52_31_Pro.jpg

Tesco Organisation - TESCO 011 - Octubre de 1992

Grey Wolves es una de las bandas más controvertidas de la historia del industrial Su polémica estética y ideología les ha convertido en una de las formaciones más censuradas de todos los catálogos musicales que se presten. La discografía de esta agrupación británica está cimentada a base de casetes, sin embargo a comienzos de los años noventa Tesco Organisation decidiría publicarles su primer lanzamiento de larga duración en vinilo: Punishment. El trabajo está cerca de ser presentado como una auténtica lobotomía acústica, uno de los discos más hirsutos y deslumbrantes que se puedan concebir. Una obra maestra del power-electronics que todavía desata los más fervientes deseos de los coleccionistas. El polo norte del ruido. Imprescindible.

 

9. Genocide Organ – “Mind Control”

WP_20170710_22_09_53_Pro.jpg

Tesco Organisation - TESCO 025 - Septiembre de 1995

Genocide Organ es otra de las formaciones pertenecientes al nuevo sonido post-industrial teutón. Comenzaron durante la segunda mitad de los ochenta y desde entonces no han parado de configurar discos punzantes y fríos colmados de funestas intenciones. Mind Control es su tercera entrega, un álbum que encapsula de forma magistral la malevolencia de este impactante grupo. Temas hipnóticos, zumbantes, rudos, rebosantes de disonancias. Resulta muy complicado escoger un LP de esta colosal formación, pero, dados a elegir, Mind Control es la oferta más sugerente de toda su apetecible discografía.

 

10. Maurizio Bianchi – “Mectpyo Box”

WP_20170710_21_39_12_Pro.jpg

EEs'T Records - 2/11MB - 2008

Corriendo el riesgo de perder todo tipo de fiabilidad por haber obviado el Kollaps de Einstürzende Neubauten dentro de esta selección, creo que resulta más importante rescatar a uno de los responsables de las pesadillas sonoras más densas jamás editadas. Bianchi es un genio de la desolación. Su carrera editorial es tan prolífica como interesante, generando en tan solo tres años una decena de trabajos imprescindibles. Mectpyo Box se encarga de recopilar todos en una sola caja, y es por ello por lo que la recomendamos. Este italiano trabajó mano a mano con el sello de William Bennett, Come Organisation, generando Leibstandarte SS, un proyecto que le costó más de un disgusto a él y a sus socios por causa de la censura ejercida por distribuidoras como Rough Trade.

 

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑