ENTREVISTA A MAURIZIO BIANCHI

 

 

Maurizio Bianchi ha sido para muchos de los seguidores de la música industrial el artista más revelador y opresivo que ha dado este género. Una referencia indiscutible para todo acólito del ruido responsable de una prolija discografía de la cual han bebido infinidad de artistas del nuevo siglo. NOmelody charla con este genio italiano sobre el ayer, el hoy y el mañana de un puzzle con piezas perdidas llamado Mundo…

 

 

Maurizio, el tiempo ha demostrado que eres una de las cabezas pioneras del movimiento industrial. Comenzaste en 1979 bajo el nombre de Sacher-Pelz, y en tan solo un año te grabaste tres casetes, finalizando tu producción bajo ese nombre con un trabajo más en 1980. ¿Qué te indujo a crear? Entiendo que el influjo de Throbbing Gristle fue un factor inexcusable, no solo por el título de algunos temas, sino que además ellos mismos te dedicaron un espacio dentro de sus fanzines para hablar de tu próximo proyecto, ya bajo tu propio nombre. ¿Qué instrumentos utilizaste para plantear el sonido de SP?

Sacher-Pelz fue creado con la intención de romper el academicismo imperante dentro de cierta música experimental que algunos querían llamar “culta”. Evidentemente el influjo de Throbbing Gristle fue un factor inexcusable, no solo por el título de alguno de los primeros temas que realicé, sino por el espacio que me dedicaron dentro de sus fanzines. Mi influencia hacia TG estaba especialmente focalizada en el aspecto artístico–experimental, ya que estábamos muy distantes musicalmente hablando, e incluso la iconografía de ambos proyectos tenía pocos puntos en común. De hecho, se me asoció bajo la etiqueta industrial mucho más tarde; básicamente, siempre me he considerado un “experimentador neuronal”.

Retomando los recuerdos de mi fase embrionaria bajo el nombre de Sacher-Pelz, de cara a materializar mis descomposiciones musicales no eché mano de ninguna instrumentación tradicional, tan solo utilicé un viejo tocadiscos que tenía un pin dañado. En él pinché vinilos de música electrónica y experimental. Después de completar una pista superponía otra, mientras controlaba las diferentes velocidades con el método ‘manual’. Todo tenía un sabor muy poético e ingenuo…

 

 

61+A4OblmsL.jpg

 

 

1980 fue un año revelador para ti. Hablamos de una producción imparable en la que lanzas nada menos que unas 14 referencias. Echando la vista atrás, ¿Qué es lo que recuerdas de aquel año?

Suponiendo que todavía estábamos en los setenta (de hecho, los ochenta comenzaron el 1 de enero de 1981), recuerdo que en algún momento, como un no-músico convencido que siempre he sido, decidí fusionar mis sonidos nihilistas concretos con una electrónica más radical, y de esta unión surgió una especie de modulación del terrorismo genético. Al principio, la impresión de Sacher-Pelz todavía estaba presente, especialmente en obras como “MECTPYO / BLUT” y “ATOMIQUE TAPE” o “NH / HN”, pero pronto el “huevo” sintético fue fertilizado por la semilla electrónica y dio lugar a obras puramente electrónicas, como “TECHNOLOGY”, “NERVO / HYDRA” y “AKTIVITAT”, aunque para por entonces ya habíamos entrado en los años ochenta.

 

 

Esta primera etapa de MB es una de mis favoritas dentro de lo que viene a ser llamado primer sonido industrial. Hablamos de un momento muy pesimista dentro de tu vida que se manifiesta tanto en la música que das forma como en las entrevistas a las que contestaste durante los años 1981/82. ¿A que se debió esa visión tan desalentadora? Me parece curioso, ya que, paradójicamente, y atendiendo a un ámbito netamente holístico, la mayoría de grupos de la new wave también expusieron su faceta más decadente durante ese mismo bienio.

 

El bienio 1981/82 me estaba preparando para el advenimiento de mi etapa más existencial, que tuvo lugar en “1984”. Para entonces el pesimismo más oscuro se había apoderado de mi mente, y ni siquiera mis composiciones fueron capaces de calmar mis instintos apocalípticos. Había en mí una especie de rechazo total del establecimiento musical, de la estabilidad social, y anhelaba una anarquía existencial en la que todo el sistema explosionase, y como único sobreviviente quedaría solo el artista, consciente de su plena libertad de expresión.

 

 

Nigel Ayers, el motor de Nocturnal Emissions, tenía también un pequeño sello a comienzos de los años ochenta llamado Sterile. Una de tus referencias más famosas, “Symphony of a Genocide” (1981) se prensó con él, y actualmente ha pasado a ser una de las piezas más cotizadas del sonido industrial. De qué manera conociste a Nigel. ¿Cómo surgió la idea de este lanzamiento?

Recuerdo que me puse en contacto con Nigel gracias al intercambio de algunas de mis cintas y la compra de varios vinilos impresos por Sterile. Un día le propuse si quería publicar mi Symphony of a Genocide , pero estaba en condiciones económicas precarias, así que le ofrecí pagar, con mis pocos ahorros, la mitad de la producción del disco, y aceptó. ¡Estaba tremendamente feliz!

 

 

R-75998-1374974686-7637.jpeg.jpg

 

Parece una pregunta tabú, pero ¿por qué te obsesionaba tanto durante aquella época las atrocidades realizadas por el ser humano?

Porque eran un reflejo de las barbaries psicológicas que habían cometido en mí mismo a lo largo de más de veinticinco años el sistema autoritario; y el suyo, que aniquiló la creatividad individual y encerró la libertad de expresión en los estratos de los modelos de comportamiento dentro de una pura superficialidad.

 

En 1982 terminas desvinculándote de sellos ajenos y te atreves con Mectpyo Sounds, que por lo que tengo entendido, fue tu propio sello. ¿Qué te animó a darle forma?

Me di cuenta de que incluso en el campo de la música experimental, muchos grupos y artistas, después de haber ganado éxito como pioneros y haber adquirido cierta notoriedad se habían amalgamado con el objetivo del negocio de la música, y habían perdido su originalidad. Así que decidí categóricamente desasociarme por completo de ese camino de compromiso para crear mi propio sonido, más personalizado y autónomo, la llamada ‘música biónica’.

 

Durante 1983 conocerás a otra de las referencias esenciales del mundo industrial, Gary Mundy de Broken Flag, con él lanzarás uno de mis discos favoritos de todos los tiempos, “The Plain Truth”(1983) ¿Qué te hizo llegar a Gary y cómo concebiste “The Plain Truth”?

Fue un período algo brumoso en mi carrera artística, un momento de transición. Conocí a Gary de la misma forma con la que conocí a Nigel, a través del intercambio de casetes y la compra de vinilos, hasta que fue él mismo quien me propuso lanzar un LP para su sello. Fue una gran noticia que me dio una excelente dosis de energía compositiva.

La única desventaja es que acababa de vender todo mi equipo, solo había guardado un generador de eco, por lo que tomé prestado un teclado de violines de un músico milanés a quien conocí un poco antes (Edgardo Cellerino), y un domingo por la mañana compuse el trabajo (también porque Edgardo me había dicho que tenía que devolverle el teclado lo antes posible). Esa improvisación electrónica me dio una nueva vida, ya que estaba comenzando a secarme artísticamente hablando.

 

thumbnail_IMG_20200506_204052.jpg
M.B. (foto cedida por el artista.)

 

En 1984 pegas un repentino parón en tu actividad musical. Esto fue debido en cierta manera a un giro dentro de tu confesionalidad religiosa. Cuéntanos un poco de aquel momento.

Había llegado el momento de un cambio radical en mi forma de pensar y mi propósito en la vida. Si hubiera continuado con mi filosofía de vida anterior, literalmente habría estado muerto durante bastante tiempo. En ese momento hubo un renacimiento espiritual y, a través del estudio sistemático de las Sagradas Escrituras aprendí que el único Dios verdadero existía, y que tenía un nombre y un propósito maravilloso para todos aquellos que habían hecho su voluntad. Fue una verdadera ‘iluminación’, comparable en parte a lo que Saulo de Tarso tuvo en el camino a Damasco.

 

 

La década de los años noventa será el momento de tu retorno creativo dentro del ámbito musical. Hacía unos siete años que te habías desecho de todo tu equipo de producción y grabación. ¿Cómo replanteaste este retorno?

No hay mucho que agregar a lo que ya se ha expresado anteriormente, que es que en ese momento, después de desintoxicar mi mente y mi espíritu, y haber encontrado un equilibrio existencial, me sentí listo para poder expresar toda mi carga de positividad. Era el momento de ponerlo a disposición de todos mis seguidores.

 

 

A partir de entonces no has parado de sacar discos y colaborar con otros artistas. ¿De dónde sacas todo ese ingenio creativo? ¿Qué es lo que más te gusta de colaborar con otros artistas?

Saqué toda esta fuerza y ​​energía de mi firme convicción de haber encontrado el verdadero propósito de la vida, y la voluntad de hacer participar a otros músicos; por lo que hice muchas colaboraciones edificantes basadas en el respeto mutuo y en el deseo de alentarnos el uno al otro.

 

 

Una persona como tú, que me ha enseñado a ver el mundo de una de las formas más oblicuas y opresivas por medio de su música –cosa que te agradeceré eternamente-, ¿cómo ve el futuro del planeta y su sociedad tras una pandemia como la del Covid-19?

Debo decir que según las profecías bíblicas infalibles, este período había sido predicho por Cristo hace aproximadamente 1987 años. También predijo que las cosas nunca volverían a ser como antes, pero que al final habría una intervención divina en la guerra de Armagedón que destruiría todo el sistema mundial, aniquilando todos y cada uno de los gobiernos humanos junto con sus partidarios, y establecería un reino celestial que conduciría a los seres humanos a la perfección física, mental, emocional y espiritual. Esta no es la palabra de M. B., sino una palabra de Jehová Dios, quien nunca miente.

 

thumbnail_Screenshot_20200506_204516.jpg
M.B. (foto cedida por el artista.)

 

¿Cómo ves el futuro de MB?

Mi futuro depende de un hecho fundamental: como dijo Jesús en los Evangelios, “solo los que perseveren hasta el final estarán a salvo”. Esto significa que todos los días debo esforzarme por poner en práctica los santos principios y exhortaciones que el único Dios verdadero, Jehová, ha establecido con amor para todos los que desean alcanzar la salvación, para luego poder entrar en el futuro Nuevo Mundo, aquí en la Tierra, donde no habrá más sufrimiento, aflicción, muerte de luto y lágrimas de dolor; y todos aquellos que cumplan su propósito podrán vivir para siempre (Apocalipsis capítulo 21, versículos 3 y 4).

 

Texto: Fernando O. Paíno

LINEKRAFT: Una afrenta contra el control humano

 

Masahiko Okubo ha sabido rescatar la histeria ruidista japonesa con su proyecto Linekraft. En él Okubo expone increíbles ejemplos de furia power electronics que le han hecho elevarse como uno de los proyectos actuales más representativos de este género. Su increíble creatividad fusionada con un estilo personal que huye de los estereotipos es la firma de calidad de este potente proyecto japonés. Masahiko Okubo nos habla de Linekraft…

 

 

 

¿Cómo y cuándo surge Linekraft? ¿Porqué decidiste emprender este proyecto?

Linekraft comenzó en 2007, hasta aquel momento tocaba música cercana en el estilo de bandas como Swans, Missing Foundation o Einsturzende Neubauten. Tocábamos básicamente para directos dentro de la escena ruidista japonesa. Cuando la banda se separó, comencé Linekraft.

 

¿Cómo definirías el estilo de Linekraft? En líneas generales, ¿qué pretende transmitir el sonido de Linekraft?

Soy un buscador de la música “real”. Vivo en sociedad y relamente lo odio. Al menos, en mi país, son muchas las personas que piensan de la misma manera, tienen las mismas preferencias, aman los productos de “marca” de manera idólatra, como esclavos que trabajan en una sociedad que les ha lavado el cerebro. Una sociedad que parece estar ocupada por una “masa” que se traga todo sin pensarlo dos veces. Creo que el concepto de música industrial nació como una reacción frente a esto. La música de Linekraft me representa a mí mismo y a mi ideario. Intento motivar el pensamiento sobre la vida y la muerte. Este es un tipo de música dirigida a individuos que no toman ningún tipo de opio de “bienes” cuidadosamente categorizado.

 

¿Crees que el ruido es un buen código para expresar sentimientos?

Creo que el ruido está cerca del sentido de humanidad, pensamiento y creencias del artista para con el oyente. El sonido únicamente varía en forma, por lo que entra en juego la dinámica de ejecución de cada artista.

 

Tesco Organisation editó uno de los mejores trabajos de power electronics del pasado año, Subhuman Principle. ¿Cómo concebiste este LP?

 

Lo planeé y concebí con un pensamiento muy particular, haciendo de él una especie alegoría al “principio subhumano”. Ese álbum trata sobre el gobierno genocida en Camboya de 1970. En él se muestra cómo el comportamiento del gobierno llega a un punto de inflexión en el que se expone cómo un ser humano intenta controlar a otros. Esta experiencia se manifiesta en condiciones extremas a través del oyente, con la pretensión de tomar una decisión: ¿Consideras más viable pertenecer a un gran grupo, o prefieres pensar en ti mismo y estar solo?

 

R-13888882-1563377729-2431.jpeg.jpg

 

Eres un artista muy prolífico. En un solo año podemos ver hasta cuatro lanzamientos distintos el las listas de novedades. ¿De dónde nace este impulso creativo? ¿Los temas son fruto de la experimentación o tienen un corpus preconcebido?

Cuando comencé Linekraft hacía que la música funcionara como un experimento sonoro, algo espontáneo. Ahora tengo la intención de intentar hacer un trabajo significativo. Estoy muy interesado en el comportamiento humano en condiciones extremas a lo largo de la Historia.

 

En los últimos tiempos has sido llamado para actuar en festivales punteros como Wroclaw industrial Festival, o el festival de Tesco planeado en París. ¿Qué es lo que más te gusta de tocar en vivo? ¿Resulta complicado adaptar el equipo al directo?

La representación en directo es algo muy importante para mí. Creo que hay una energía diferente entre el material de grabación y el directo. Me encantan las texturas frías con sonidos grabados en el estilo de Vivenza, y también actuaciones desbocadas y muy enérgicas, como las que ofrece Hanatarash. Ambas energías están dentro de mí. Para liberarlas, grabo sonidos los reproduzco en vivo. Los dos aspectos son muy importantes de cara a la representación sobre el escenario.

 

92232443_2502665656664645_4782879433411264512_n.jpg

 

Continuando con los directos, actualmente estás haciendo soporte a Grim en alguno de su directos. ¿Cómo conociste a Grim y de qué manera surgió esa colaboración?

Cuando conocí a Grim, este había dejado de actuar desde hacía mucho tiempo. Hace unos 10 años, oí rumores sobre que Grim iba a volver a dar conciertos. Los rumores cobraron forma, y fui a su concierto de reactivación. Allí fue donde conocí a Jun. Nos entendimos perfectamente, y a raíz de ello me convertí en uno de los miembros sombríos de la presentación en vivo. (El soporte que acompaña en los directos a Grim va transformándose en cada concierto, excepto el propio Jun Konagaya).

 

¿Cuál es tu opinión acerca del panorama industrial en Japón? ¿Se cuecen muchos conciertos?

Creo que en Japón casi no se puede hablar de escena industrial. El flujo de ruido preponderante es una escena de ruido duro, música improvisada gratuita y actuaciones callejeras. A partir de ahora ya no hay suelo fértil para la música industrial en Japón, así que espero que el industrial japonés (incluido Linekraft) pueda elevarse dentro de la escena industrial internacional. Si esto sucediese, la situación actual de la música industrial japonesa sería bastante mejor de lo que lo es ahora.

 

Hace un mes el sello italiano Old Europa Café presentaba un recopilatorio en el que se incluyen dos casetes limitadas editadas por la misma discográfica años atrás, From The Days Of Slavery e Iwatsuki, ambas ejemplos perfectos de industrial bien concebido. Háblanos un poco de este nuevo lanzamiento. ¿Crees que ambos trabajos, aunque separados en el tiempo, se complementan adecuadamente como para vivir dentro del mismo recopilatorio?

El cassette Iwatsuki era una especie de método de prueba-error en ese momento. Con él trataba de encontrar el camino de Linekraft en la música industrial. En The Days Of Slavery, el sonido se presenta mucho más evolucionado que en Iwatsuki, por lo menos para mí.

Esta compilación actúa como una breve demostración del método de ensayo-error que Linekraft desarrolló durante el periodo 2016-2020.

 

R-14873233-1584211335-5610.jpeg.jpg

 

Fernando O. Paíno

CUARENTA AÑOS DE ESPLENDOR GEOMÉTRICO

Esplendor Geométrico cumple cuarenta años de existencia. La banda que revolucionó el panorama ruidista peninsular, y que ahora presenta su último trabajo, “Cinética“; se encumbra por opinión popular como uno de los máximos representantes del movimiento industrial de este planeta maldito llamado Tierra. Charlamos con Arturo Lanz, alma máter del conjunto, que nos cuenta en exclusiva para NOmelody muchas anécdotas nunca antes oídas referentes al surgimiento del proyecto y la evolución de este. 

 

 

Situémonos en el año 1980. Juan Carlos Sastre, Gabriel Riaza y tú decidís escindiros de Aviador Dro para crear algo único y novedoso dentro de los sonidos peninsulares. ¿Qué os llevó a crear Esplendor Geométrico? ¿Por qué elegisteis este nombre?

En el año 1980 El Aviador Dro quedó finalista en el concurso de rock Villa de Madrid, y ese premio nos abrió la posibilidad de grabar un larga duración en Moviplay.

Dentro de Aviador Dro había diferencias en la música que nos gustaba a cada uno, pero en general coincidíamos bastante. A Servando le gustaba mucho, como a mí, TG, y a mí me gustaban también Devo, Ultravox y Joy Division, como a él. Lo que ocurrió fue que esa brecha se fue ensanchando poco a poco, y yo me decanté por la línea de TG y Cabaret Voltaire, y Servando por el lado más tecno-pop.

Durante el verano de 1980 nos quedamos solos en Madrid Juan Carlos, Gabriel y yo, y empezamos a componer temas un poco más minimalistas que El Aviador Dro, aunque podrían haber estado perfectamente en el repertorio de la banda. No hubo ocasión de trabajar con esos cortes todo el grupo, ya que nada más venir de vacaciones el resto del Aviador Dro, nos metimos en el estudio a grabar el vinilo con Moviplay.

Durante la grabación hubo algunos roces derivados de las diferentes formas de entender la interpretación de los temas, y unido a los fuertes egos que los chavales de 17 años suelen tener, la cosa derivó hacia el abismo justo después de acabar la grabación. Se disolvió el grupo.

Después de unos días un poco estresantes, decidimos crear otro grupo cuyo nombre (Esplendor Geométrico) procedía del mismo contexto con el que nombramos al Aviador Dro: un libro sobre los mismos que tenía Servando.

 

Los comienzos nunca son fáciles. ¿Por qué y cómo os dio por haceros con un MS20 y crear temas tan abrasivos como los presentados en “Necrosis en la Poya” y “EG1”? ¿Fue una tarea complicada, u os dejasteis llevar por el instinto creativo?

 

El MS20 se lo compró Juan Carlos después vender su guitarra, y Gabriel ya tenía el MS10. Yo me quedé con la caja de ritmos que usaba al principio el Aviador Dro, y conseguimos un eco y un micrófono. También compramos un magnetofón de dos pistas. Además de esto, teníamos un sintetizador de guitarra de Juan Carlos, aunque no lo empezamos a utilizar hasta un poco más adelante.

Los temas del primer sencillo se grabaron en casa de Gabriel, después de deshacernos del primer repertorio de EG, que incluía “Moscú está Helado”, y radicalizar el sonido de nuestros temas. Las voces eran tratadas a través del eco.

Todo fue muy intuitivo. EG1 también se compuso así, pero ya desde mi casa, ya que a Gabriel le prohibieron que siguiéramos componiendo en su casa debido al impacto que el primer sencillo causó en la madre y el hermano de Gabriel.

 

¿De qué manera llevasteis al prensaje “Necrosis en La Poya”? Sé que la edición de este disco guarda más de una anécdota divertida. ¿Podrías contarnos algo más sobre él?

 

Se hizo a través de TIC-TAC, una compañía que hacía vinilos a demanda. El disco fue posible gracias a un mecenas que nos vio en el segundo concierto de EG en 1981 en la sala El Jardín. El repertorio del concierto era de la primerísima época, es decir, bastante más techno que industrial. Me imagino que el mecenas se hubiese esperado un tema como “Moscú está Helado” en el sencillo, pero optamos por los temas que estábamos haciendo ya (“Necrosis en la Poya” y “Negros Hambrientos“, aunque también podríamos haber puesto “Destrozaron sus Ovarios” o “Quince años Tiene mi Amor“). Después de empezar a distribuir el sencillo, dejamos de tener noticias del mecenas…

La distribución la hacíamos nosotros llevando los discos a las tiendas, y por correo. Gabriel era el que se encargaba, y creo recordar que Andrés empezó también a ayudarnos en la distribución. La portada era bastante impactante, y siempre había comentarios bastante explícitos.

 

interior de la casete EG1 ESPLENDOR GEOMETRICO.jpg

 

A raíz de ese disco muchos empezaron a ignorarnos, sobre todo después del concierto en Rockola, donde presentamos en disco. Este concierto que fue una confirmación de que éramos un bluf, y que no íbamos a durar mucho tiempo después de la escisión del Aviador Dro.

 

¿Cómo surgió la alianza Andrés Noarbe – Esplendor Geométrico?

No se puede decir que fuera una alianza. Andrés siempre estuvo desde el principio, aunque no era miembro del grupo como tal. Era de las pocas personas que nos apoyaba, y además nos ayudaba con los asuntos de intendencia. Era amigo de la infancia de Gabriel y Juan Carlos, y siempre estábamos juntos. Íbamos a su casa todo el tiempo, y allí escuchábamos las cintas y discos que se compraba. Fue un poco más adelante, con el primer LP, cuándo ya se puso más en serio con la distribución junto a Gabriel.

 

Una poesía tan cuidada como la presente en “Destrozaron Sus Ovarios”, “Muerte a Escala industrial” o “Negros Hambrientos” es, cuanto menos, difícil de conseguir. ¿Qué nutría tu genio creativo por aquel momento?

 

(Risas) La letra de “Negros Hambrientos” era de Juan Carlos, que estaba más elaborada. Las letras que transcribía yo procedían de periódicos de sucesos, o de lecturas que algunas veces cambiaba y otras no. No había mucho genio creativo en las letras, más que nada un deseo de epatar y de “hacer amigos”. Poca gente pensaba que éramos unos tíos equilibrados después de oír esas letras.

 

 

Sois una de las pocas bandas de la nueva ola hispana que pega un salto internacional en poco tiempo, triunfando en países como Alemania o Inglaterra. ¿Cómo contactasteis con sellos como Datenverarbeitung o Broken Flag con la intención de participar en sus recopilatorios?

Ellos contactaron con nosotros. Nunca hemos sido muy proactivos. Después de que “Moscú está Helado” se publicase en Alemania nos contactó mucha gente, y después de EG1 también. Estos contactos se consolidaron cuando apareció el primer LP. De todas formas, lo de triunfar en Alemania o Inglaterra me parece, cuanto menos, excesivo…

 

Con Kosmos Kino se inaugura una etapa mucho menos ruidista dentro del ideario del conjunto. ¿Por qué decides rebajar el ímpetu hiriente y desgarrado que caracteriza a los primeros tiempos?

Empezamos a trabajar más con los ritmos, que yo creo que siguieron siendo, en algún sentido, hirientes y desgarrados, sobre todo para los oídos finos.

 

Esplendor 6. 1986.jpg
EG. 1986

 

Lleváis tocando toda la vida. ¿De los innumerables conciertos que habéis dado, cuáles recuerdas con más cariño y por qué?

Los que más recuerdo son los que han significado un aporte personal: todos los de Tokyo, ya que me encanta esa ciudad; el de Santiago de Chile que fue el primero en Sudamérica; los de USA, los del Reino Unido, los de Moscú, la primera gira por Europa con Dirk Ivens en los 90, el de Tolosa, el de Madrid en la sala Macumba, los del colegio Chaminade en los 90, el de Burdeos en los 80; el de Roma que organizó Saverio, también en los 80, y el primero de todos en la tienda de discos Vanguardia en el 81.

 

He tenido el placer de entrevistar a muchas bandas importantes del movimiento industrial, y al preguntarles por sus influencias la gran mayoría de ellas ha citado a Esplendor Geométrico como una de las principales. ¿Qué se siente al ser un referente del movimiento industrial?

La verdad es que no tengo conciencia de que sea un referente. Yo creo que pocos grupos están activos durante 40 años sin interrupciones y de ahí viene lo de ser referentes. No hay nada como perseverar para pasar a la posteridad, aunque sólo sea por cabezonería.

 

Hablando de influencias… ¿Cuáles fueron tus principales influencias a la hora de orientar el sonido de EG?

Ahora, la única influencia que tengo son las posibilidades que me proporcionan los utensilios que utilizo para componer. Escucho mucha música y me gusta una gran variedad de géneros, aunque no te sepa decir casi ningún nombre. En los comienzos, fueron TG, y Cabaret Voltaire.

 

Con la inclusión de Saverio Evangelista al proyecto, allá por los años noventa, la banda inaugura un nuevo sonido que se mantendrá hasta la actualidad. ¿Cómo conociste a Saverio y de qué manera encajó dentro de EG?

Pues un buen día, yo diría que en el 84 u 85, apareció por casa y nos hicimos colegas. Después nos organizó un concierto en Roma en el 86, y empezamos a vernos cada año en Madrid porque venía a pasar vacaciones en España. En el 90 yo me fui a vivir a Palma de Mallorca, y cada año venía a pasar unos días. Durante esos tiempos empezamos a hacer cosas juntos, y de una forma natural se incorporó a EG. Hicimos un concierto juntos los tres, Saverio, Gabriel y yo; y después de ese concierto, poco a poco Gabriel fue dejando de ir a dar conciertos y dejó el grupo.

 

Por qué eres tan reacio a tocar en directo el tema por el que EG es más conocido, “Moscú Está Helado”?

No soy reacio, lo que pasa es que ese tema no tiene que ver nada con EG. Comprendo que le guste a la gente, porque es un corte cuasi pop que podría haber tocado Aviador Dro perfectamente. A mí me gusta también. A ver si hacemos una versión y lo deconstruimos…

 

Recuerdo estar hablando en el aeropuerto con Dirk Ivens (Dive) y que me comentase que eras una de las personas con más energía que conocía. La gente de cuarenta años tiende a quedarse en su casa los fines de semana, sin embargo tú eres capaz de seguir tocando sin cesar desde hace el mismo tiempo que sus vidas y cruzar el Pacífico ida y vuelta en 72 horas para cumplir una sola fecha. ¿De dónde sacas este impulso vital?

La verdad es que no me canso mucho. Corro todo los días de la semana 12 km, y los fines de semana 30km. Necesito tocar en directo, y me compensa horas dentro de un avión para disfrutar de una cosa que valoro como única, y además me considero un afortunado de poder hacerlo.

 

Este año ha visto la luz vuestro último trabajo Cinética. Me ha sorprendido mucho la dinámica que adopta este disco, así como la cuidada yuxtaposición de capas que presentan la gran parte de los cortes que lo dan forma. ¿Podrías hablarnos un poco de él?

Disfruté mucho haciéndolo.

 

¿Cómo percibes el futuro de Esplendor Geométrico? ¿Tenéis pensado seguir dando guerra?

El futuro es el presente, y en este momento estamos más activos que nunca. Me imagino que EG en directo durará hasta que tenga algún problema de movilidad, y componiendo hasta que tenga lagunas mentales que me impidan disfrutar, o que acabe en un geriátrico y no pueda tener mis cosas para componer. Es decir, todo dependerá de causas externas que me impidan una vida normal.

 

 

Fernando O. Paíno

 

 

Desmultiplicando la extraterritorialidad

 

AM NOT es una de las grandes sorpresas que la música industrial ha recibido en los últimos años. Nos hemos puesto en contacto con Tamon Miyakita, alma mater del proyecto, para que nos hable un poco acerca del trasfondo conceptual que encierra su último trabajo Extraterritoriality, seis cortes presentados en una casete repleta de perfectos ejemplos de post-industrial con tintes power electronics. Un impactante trabajo publicado por Unrest Productions.

 

 

 

A-2982799-1424686764-4839.jpeg.jpg

 

¿Cuál es el enfoque que esconde Extraterritoriality? ¿Por qué has elegido ese término para presentar el trabajo?

La “extraterritorialidad” sirve para referirse a una especie de estado de excepción o inmunidad diplomática, generalmente otorgada a diplomáticos; por lo que es una especie de “estado” que permite a una persona trascender la jurisdicción legal, o ser como un extraño con derechos excepcionales en el extranjero. Aquí he intentado aplicar el concepto sobre la influencia y el control extranjero más allá de las fronteras físicas.

La cara A trata sobre el Reino Unido y su crisis actual.

Por un lado, está la fantasía de que Gran Bretaña consigue escapar con el fin de transformarse en algo más grande, y cómo esto se ha convertido en una especie de religión o mera manía para algunos. También se expone el poder que tiene Inglaterra entre los estados más pequeños del Reino Unido (Gales, Escocia, Irlanda), su profunda influencia, y de qué forma se mantiene.

Una vez vi un documental sobre expatriados británicos que viven en España. Un anciano salía diciendo algo como: “los británicos nunca serán extranjeros vayan donde vayan”, Esta declaración describe perfectamente el pensamiento general: se han otorgado una especie de jurisdicción global. El mundo es suyo. Eso es más o menos de lo que tratan las dos primeras pistas ,“Cleansing Violence” y “Better Together”.

Ever get the feeling you’ve been cheated” es más sobre la extrañeza de la situación en la que se encuentra el Reino Unido. La atrofia, el colapso de la razón y la pérdida de dirección. Los samples que he utilizado para hacer el tema son del golpe kirsty mcoll pop “Una Nueva Inglaterra “. Los ralenticé, mezclándolos con otras muestras de voz sacadas de un documental de la década de 1970 sobre la inmigración a las áreas de clase trabajadora blanca. Supongo que se trata más bien de un cierto tipo de clase inglesa de mentalidad pequeña, y cómo esta gente no ha cambiado nada.

 

 

 

Me pareció distinguir en el último sample de este tema –Ever get the feeling you’ve been cheated“- la voz de Johnny Rotten diciendo en forma de despedida esa misma frase a su público en el último concierto que Sex Pistols dio en USA antes de separarse en 1978…

Johnny Rotten… Él mismo es pro brexit, y precisamente utilicé el sample al que te refieres para señalar que todos han sido engañados por algo, ya sea un sueño nacionalista o el derecho a elegir lo contrario.

 

 

¿Cómo describirías el sonido de AM NOT en este nuevo trabajo?

No estoy seguro de cómo definir el sonido global en este trabajo. Como dije recientemente en una entrevista, no veo límites en lo referente al estilo que debemos llevar: La música industrial trata sobre una cierta forma de explorar ideas y acercarse al sonido y la imagen. Esta cinta está destinada a complementar la casete anterior, Incursions (2018), que publicó el sello Zaetraom, y pretende atar algunos cabos sueltos, y ampliar a su vez un poco algunos de los aspectos que su contenido esconde. Cuenta también con una revisión de “Come Home“, uno de los cortes encerrados en el LP que Tesco Organisation editase hace un par de años.

El rema que cierra Extraterritoriality es bastante sencillo, utilicé un sample del Dalai Lama en el que hablaba de la absurda situación que vive el estado chino, el cual le ordena reencarnarse en respuesta de propio Estado, anunciando que no volverá nuevamente después de que su cuerpo muera. Con ejemplos de este tipo podemos más que apreciar el tremendo hambre de poder de China, un hambre que atraviesa hasta lo más trascendental.

 

 

 

 

Unrest Productions: Indagando en la matriz del ruido.

Hoy charlamos con Martin, cabeza visible de Unrest Productions, un sello que poco a poco va ganando fuerza y respeto dentro de la plétora de discográficas más representativas del sonido industrial. Queríamos saber más sobre él, y no hemos dudado en preguntar a Martin acerca de su obra editorial. 

 

 

 

¿Cómo nació la idea de crear Unrest Productions?
Unrest nace del fracaso de un sello que llevábamos colectivamente un grupo de amigos en Malmö, la ciudad de la que soy originalmente. Estuve en contacto con Institut en ese momento, así que ambos empezamos a crear Unrest. Institut abandonó la música por completo y yo continué ejecutándola por mi cuenta.
Todo ello fueron los primeros pasos de Unrest. Nadie sabía o se preocupaba mucho por SHIFT, y ponderé los beneficios a largo plazo a la hora de tomar el control de las riendas yo mismo. No solo para presentar SHIFT de una manera seria y profesional, sino también para poder extenderlo a otras personas y proyectos serios. Me llevó algunos años de búsqueda antes de que surgiera un listado sólido de bandas.

En el Reino Unido durante aquel momento había mucho movimiento noise, y un power electronics simbólico un tanto extraño, pero casi nada genuinamente industrial. Todo esto había coexistido con cierta inquietud durante algunos años, pero el 2009/2010 se produjo un cambio de dirección. Decidí modificar la dinámica y centrarme en este género más despreciado. Ahora, diez años más tarde, hay tenemos un buen catálogo de bandas.
¿Cuál es tu idiosincrasia editorial?

Trabajar con artistas nuevos y, a menudo, totalmente desconocidos. Ha sido sorprendentemente fácil encontrar calidad en esta máxima. Una vez que Unrest fue ganando reputación como un sello que toma en serio a los nuevos artistas, las manifestaciones de alta calidad siguieron presentándose. En lugar de ser uno de los muchos sellos que siguen buscando nombres establecidos para crear su currículum, opté por relaciones de trabajo a largo plazo con nuevos proyectos, y hemos crecido juntos. ¡Unrest ha traído mucha sangre nueva al género industrial y estoy muy orgulloso de ese logro!

 

 

 

Kevlar 08 (1).jpg
KEVLAR

 

¿Qué le pides a un grupo que publique Unrest?
1. Ser amable. ¡Muy importante! No tengo tolerancia para los gilipollas. (risas)

2. Que sea dedicado, tenga enfoque y trabaje duro.

Si no fallan esas dos premisas, las posibilidades se abren.

También me producen una cierta urticaria las personas que me “ofrecen” su proyecto industrial o de PE, que también tienen un proyecto de metal oscuro, un proyecto lateral oscuro, otro de cold wave, y así sucesivamente. Joder que Quiero luchadores leales, no mercenarios! (risas)

Defiende algo, elige una posición, únete a la pandilla por la que estás dispuesto a matar o morir por acabar con la mediocridad. Porque si no lo haces, eso es lo que sucederá y no quiero el hedor de tu podrido cadáver creativo en mi sien.
Dentro del power electronics, ¿a qué le darías más prioridad, trabajar en un estudio o presentaciones en vivo?
En primer lugar, no tengo tanto interés en la llamada ola power electronics. Considero Unrest un sello industrial ante todo. Sé que las líneas de subgéneros musicales a veces son borrosas, pero es una distinción importante y un factor fundamental para diferenciar a Unrest de la mayoría de sellos. Continuamos con la tradición desde donde comenzó con Leichnschrei de SPK y asistimos a un renacimiento a través de bandas como Genocide Organ y otros alemanes durante los años 90 y hasta la década de 2000. En lo que a mí respecta, llevamos el listón hacia adelante desde el momento en el que se quedó sin vapor, en torno al cambio de milenio.

Regresando de nuevo a tu pregunta, los dos aspectos son diferentes, y presentan distintos desafíos. Ambos son importantes, pero eso no quiere decir que tengo un conflicto con un proyecto que no toque en vivo. ABSCHEU, por ejemplo, no lo hace, y no es menos importante . Esa es mi perspectiva como cabeza de Unrest.

Como SHIFT imprimo la misma importancia en ambos. En este momento SHIFT no está activo en directo, y el trabajo de estudio es lento e irregular. Sin embargo, eso está a punto de cambiar en el próximo año. Las cosas se están gestando aquí en el Reino Unido,  y hay necesidad de una respuesta.
¿Cuál es su opinión sobre el mercado y el consumo de este tipo de música en formato físico? ¿Hay suficiente demanda para mantener un sello discográfico?
La inestabilidad se financia y, a veces, tiene el exceso suficiente para cubrir otras cosas: comprar equipos para los artistas o pagarles, organizar eventos, cubrir viajes y alojamiento, etc. Teniendo en cuenta mi falta de interés en las conversaciones en general o la resistencia a diluir las cosas para atraerlas, diremos que no están naturalmente arraigadas en el género industrial. No me puedo quejar,  la popularidad podría ser mayor si me centrara en el synthpop o techno, o lo que sea que esté de moda en este momento, pero desprecio este tipo de estilos musicales. La vida es aburrida, vamos al trabajo, absorbemos la mierda (tanto física como mentalmente). Es un medio de supervivencia y, como la mayoría de las personas, lo acepto como una compensación por una existencia más cómoda, pero no hay necesidad de hacerlo dentro de tu creatividad. Mi creatividad no es un medio para ganarme la vida, por lo que no hay necesidad de comprometerse.

 

 

Abandon photo.jpg
SHIFT

 

 

¿Cuál es tu opinión sobre el movimiento industrial actual?
No veo un movimiento, veo pequeñas unidades autónomas diferentes, pero similares a las nuestras en todo el mundo, y algunas de ellas son amigos nuestros y colaboradores. No hay necesidad de citarlos, ellos saben quiénes son. Algunas personas nos siguen descartando, nos declaran irrelevantes, muertos, y sin embargo seguimos adelante. No tengo la intención de detenerme o disminuir la velocidad.
Unrest sigue prosperando. Todo ello en un país generalmente hostil a lo industrial, pero también operamos desde nuestro propio enclave autónomo y no prestamos mucha atención a lo que sucede afuera. Ciertamente no estamos controlados por el exterior, vivimos de acuerdo con nuestras propias reglas y esa es la belleza de todo esto. No queremos ninguna de las trampas ofrecidas a otros géneros. No hay una carrera que considerar, así que no hay necesidad de preocuparse por haber molestado a la policía, que es la norma en nuestro hemisferio occidental, especialmente si trabajas dentro del llamado sector de la cultura. Sucede fácilmente y muy rápido ahora. El verdadero industrial está libre de todo eso y, por lo tanto, suena más creativo.
El género industrial es por su propia naturaleza un arma de colisión con la sociedad y sus normas actuales. Siempre se encargó de causar contrariedad, lo que es un aspecto muy importante. Una visión dura de la vida, la humanidad y la existencia en general. No perder esto es absolutamente vital. A veces me pregunto cómo la generación más joven envuelta en algodón a la que han vendido el mito de la igualdad se desenvolverá dentro de este contexto. Hay mucho trabajo para las generaciones futuras, pero requerirá una gran cantidad de desprogramación. Espero que no seamos el final del camino.

 

 

 

¿Cómo ves el futuro de Unrest?
Hay grandes cambios por delante y se anunciarán cuando sea el momento adecuado.

Hay nuevos lanzamientos de STAB ELECTRONICS, y ABSCHEU, BLACK INSIGNIA y KEVLAR están a punto de ver la luz. Tal vez también lo nuevo de SHIFT, pero no estoy seguro de en qué momento exactamente. Hemos empezado a organizar eventos en vivo más pequeños aquí en el Reino Unido, y hay un par de fechas cerradas en el extranjero. Veremos por cuánto tiempo funcionan las cosas!

 

Viviseccionando a Miguel Souto

Miguel Souto es una de las cabezas visibles más representativas del sonido experimental extremo en España. Responsable de un buen número de proyectos entre los que destellan Sudaria o Lacrimi si Sfinti, este gallego nos cuenta el cómo y el por qué de su música. 

-

¿Podrías hablarnos un poco de tu trayectoria musical? ¿Cómo y por qué comenzaste a hacer música? ¿Qué te llevó a escorarte hacia el experimental oscuro?

Mis inicios en la música no encierran ningún misterio y son como los de cualquier otro. Sobre los 14-15 años empecé a tocar la guitarra. Estuve yendo a clases durante cosa de un año, pero allí me aburría bastante y seguí por mi cuenta. Convertirlo en una rutina era demasiado tedioso para mí, y además detestaba el rollo de aprenderte canciones de otros, etc. Me recuerdo componiendo cosas desde el principio. Compuse mucha basura.

Toqué la guitarra, el bajo y grité en distintas bandas montadas con chavales de mi zona. Aunque no me entusiasma cantar, por A o por B acababa siempre asumiendo yo ese rol. Mi primera banda sonaba a una quimera extraña y pobre de punk, grunge y heavy. Luego toqué la guitarra con unos chavales que querían hacer algo al estilo Guns n’ Roses. No duró mucho tiempo. Estuve un tiempo tocando primero el bajo y luego la guitarra en una banda de thrash llamada Implosion. También metía algunas voces. Luego formamos Kill As One. Empezó como una banda thrash pero tocamos palos muy diversos hasta que nos asentamos en una especie de black/thrash/death y nos cambiamos el nombre a Arkaik Excruciation. Kill As One pasó por muchas fases, entre ellas una en la que no parábamos de dar conciertos, y otras menos activas. Sobre 2012-2013 estuve un tiempo tocando con chavales que estudiaban Sonido conmigo en una banda en la que mezclábamos algo así como sludge, hardcore y screamo que habíamos bautizado como Río Bravo y le pusimos la etiqueta muy seria de western screamo.

Durante los inicios de Arkaik Excruciation me di cuenta de que podía hacer cosas yo solo, y que esa forma de operar también tenía su encanto. Me empecé a enfrascar con cosas que nunca había hecho… Nacieron proyectos como Scythe o TDA. Empecé a conectar cacharros unos a otros, me compré una grabadora que pronto llené con grabaciones de campo. Mis intereses musicales se empezaron a abrir cada vez más, y descubrí gente que hacía cosas que nunca hubiera imaginado. Realicé muchas pruebas y saqué mucho material, quizá, montonero. Todo esto fue derivando poco a poco en la idea de hacer música con mi propio nombre. Una idea que al principio no me gustaba mucho pero que cada vez se hacía más atractiva. Creo que al final fue una buena elcección. Supongo que esto que acabo de contar explica mi deriva “experimental” (si es que esta etiqueta sigue teniendo validez hoy en día). Por otra parte, esa “oscuridad” que mencionas supongo que tiene que ver con mi bagaje en el metal extremo.

thumbnail_IMG_3732.jpg

Eres un artista que trabaja de forma paralela en varios proyectos, además de cultivar tu faceta en solitario. Háblanos un poco de todo ello.

Siguiendo un poco con lo anterior debo añadir que es siempre todo un tanto espontáneo. Dedico poco tiempo a planear y el máximo posible a actuar. Cuando planeas te pierdes en un limbo de reflexiones e ideas que puede que nunca se lleguen a llevar a cabo. Dedico más tiempo a hacer música que a cualquier otra cosa. Enviar promos me da pereza y me siento sucio al promocionarme y contactar con sellos. No es nada moral ni de ética underground ni nada por el estilo. Es una sensación que no controlo. Supongo que será el síndrome del impostor ese del que tanto se habla ahora o algo así. Solo que sin fama, sin éxito, sin dinero y sin nada de nada. En fin, compaginar proyectos no se me hace difícil, no tengo que hacer tal cosa. No tengo que compaginar nada. Hago siempre las cosas según vienen. No obstante, debo admitir que cada vez tengo menos tiempo del que me gustaría para la música y es una pena. Tengo mucho material decente sin editar y otro tanto sin terminar.

Tu sonido resulta fantástico, entre otras muchas razones, porque logra subsumirnos en estados de presión y asfixia. ¿Qué es lo que te lleva a idear música tan extremadamente personal de forma angustiosa y febril?

No lo sé. Como te digo es siempre todo bastante espontáneo y supongo que tendrá mucho que ver con mi forma de ser. Muchas veces me absorbe la idea de crear algo monótono, con poco cambio y emotividad cero. Cenizo, hecho sin pasión. Y supongo que eso puede acabar derivando en lo que mencionas. Me gustan las cosas con poco cambio. La idea de un torrente o flujo musical constante el cual puede ser extendido durante horas en bucle en cualquier tipo de espacio con el objetivo de alterarlo, cambiarlo, creando un espacio de realidad divergente –y no tanto un artificio–; un organismo vivo a través de la música, el espacio y las personas que deciden situarse allí e interactuar y recibir esas coordenadas espaciales y auditivas, sea de forma activa o pasiva. En esta línea, la referencia más clara podría ser el disco de Lacrimi și Sfinți. Quizá esto que cuento y de la forma en la que lo cuento suena demasiado cerebral pero no lo es. Como decía, suele ser bastante espontáneo. Soy una persona algo impulsiva creando. Cuando tengo una idea y empiezo a perseguirla, no puedo parar. Supongo que mi forma de sonar dice algo sobre mí.

A la hora de elegir y trabajar: ¿te decantas por lo digital o lo analógico?

No soy ningún purista pero me encanta el equipo analógico, es más sensitivo. Sea como fuere no tengo mucho equipo, ni analógico ni digital. Trabajo con poco. No por decisión activa, sino por falta de pasta.

Uno de mis trabajos favoritos de tu repertorio es tu colaboración con Miguel A. García, The Lurking Fear. Un disco que no he parado de disfrutar desde que tuve la ocasión de descubrirlo. ¿Cómo surgió esta alianza con Miguel?

Todo el mérito es de Mikel. Él me pasó un montón de material que había grabado (te estoy hablando de unos cuantos gigas de material excelente) y yo lo fui seleccionando, editando, mezclando… Cuando empezó a tomar forma se lo pasé… Añadimos más capas cada uno y discutimos ideas hasta que se llegó a una versión final. Personalmente es un disco que me gusta mucho, me alegra que tengas esa impresión. Adelanto que hay dos temas por ahí, descartados del disco, que puede que vean la luz en formato cinta, puede que con una tercera mano añadiendo más capas a la formula.

¿Tienes a la vista algún concierto para este 2019?

El pasado 26 de enero Àlex de III Arms me organizó un concierto en Barcelona con Noir Noir y Gyakusatsu, más una exposición de grabados de la maravillosa Sara García Pérez en la sala Meteoro. Por el momento no hay más conciertos planeados para este año.

¿Cuál es tu opinión acerca del panorama industrial en nuestro país? Crees que la música independiente de experimentación ruidista está consiguiendo hacerse hueco dentro del mainstream, o que todavía sigue siendo considerada la oveja negra de la familia?

No tengo una opinión marcada, ni me paro mucho tiempo a pensar en esas cosas. Cualquier cosa que te pueda decir pecará de ambivalente.

Mi sello, Anoxia Records, nació un poco con la idea de tratar de mover esta música en otros círculos más allá del ruido extremo. Una estupidez por mi parte. Además, llevo bastante tiempo dudando sobre el sentido de seguir insistiendo en sacar trozos de plástico (muy bonitos eso sí) con música grabada encima que acabarán en el cajón de 4 colegas y poco más. No sé ni siquiera si tiene sentido seguir haciendo música. De hecho lo dudo bastante. Pero al final acabas cayendo, no puedes evitarlo. La distinción entre alta cultura y la baja cultura me parece una estupidez. La palabra “contracultura” me produce urticaria y las barreras de género, estilo, etc. me parecen de otra época. Pero da igual la visión que tenga sobre las cosas, las cosas son como son y siempre voy a estar limitado por quien soy y mis capacidades. Supongo que sí que hay algo así como “mainstream” aunque odie esa división. Es estúpido pensar que la popularidad de algo pueda definir su forma y su contenido. Lo triste es, que pese a estúpido, es así. Y eso es prueba de lo idiotizados que estamos. Se nos ha enseñado lo que es música y lo que no. Hemos absorbido como “naturales” todo tipo de abstracciones formales, y hemos olvidado los ruidos de nuestro día a día. Aún encima, casi todas las bandas suenan iguales, da igual el género o su estatus (mainstream o underground). Y no creo que yo sea una excepción ni mucho menos.

Háblanos de tus influencias. ¿Cuáles son tus discos de mesilla de noche?

Como te decía, vengo del metal extremo y supongo que este bagaje influye de alguna manera en mi producción más “experimental”. El salto del metal a territorios más experimentales no se produjo en ningún momento de forma lineal o arborescente ni de forma instantánea. Fue un salto lento y sutil que se movía en todas las direcciones. Mis influencias filosóficas y formales a la hora de crear ruido incluyen artistas y autores como John Cage, Eliane Radigue, Karlheinz Stockhausen, La Monte Young, Else Marie Pade, SPK, Skullflower, la filosofía elaborada por los filósofos franceses Deleuze y Guattari, los textos de Sade, Bataille, Artaud, Panero, Pizarnik, Agustini, Cioran, Ligotti, Mainländer o Sylvia Plath. Y aunque intento que todo esto no me limite, supongo que siempre están ahí.

¿Planeas algún lanzamiento en los próximos meses?

Si todo va bien, sí. Unos cuantos. Para bien o para mal. El primero será una cinta titulada “Lilith” con tres piezas para piano y electrónica que sacaré con Anoxia. También sacaré con mi sello una cinta a Damien De Coene que promete bastante. Serán ediciones especiales y limitadas.

Adentrándonos en Regard Extrême

 

 

Regard Extrême es uno de los iconos del nuevo sonido post-industrial francés de los noventa. Su carrera es brillante e intensa, y eso lo constata todos y cada uno de los trabajos que Fabien Nicault ha publicado a lo largo de estos años. En NOmelody estábamos deseosos de conocer mejor al artista, y no hemos perdido la oportunidad de charlar con él para descubrir de primera mano los porqués de este elogiable proyecto. 

 

 

Regard Extrême surge a principios de los noventa. ¿Qué te animó a crear el proyecto?

 

Siempre he sido un apasionado de la música. Cuando era joven, iba a descubrir maravillas entre los vinilos de 78 rpm de mi abuelo. Luego aprendí música clásica tocando el piano y también solía escuchar las listas de éxitos. A los 18 años, cuando el movimiento de la radio privada retumbó en Francia, descubrí la música Underground. Pasé horas en pequeñas tiendas de discos que por aquel entonces todavía abundaban en Francia. También solía escuchar programas de radios underground. En este momento no teníamos ningún ordenador o Internet. La piratería no existía. Luego organicé un programa de radio dedicado a la música que oía, pero cuando las bandas comenzaron a mezclar el estilo clásico y los sonidos modernos, finalmente sentí el deseo de componer, de expresarme en la música.

 

 

La música de Regard Extrême es una simbiosis de varios géneros: ambient, toques neoclásicos y esencia marcial. ¿Cuáles fueron tus influencias a la hora de definir tu estilo?

 

Al comienzo, por supuesto, tenía muchas influencias: a menudo música oscura y fría, basada en sintetizadores, bajo, caja de ritmos, voces oscuras. O música poderosa y bailable. Me encantó la mezcla de potentes sintetizadores y guitarras distorsionadas.

Fui extremadamente influenciado por las bandas de las etiquetas “PIAS”, “Crammed Discs”, “Les disques du crepuscules”, “Antler Records”, “Danceteria”, “4AD”, “Factory rec”, pero también había música minimalista y contemporánea que era muy importante.

Cuando comencé, mi estilo no estaba definido conscientemente. Comencé con improvisaciones que con el tiempo me llevaron a un cierto estilo basado en lo que disfruté jugando y componiendo. Cuando vuelvo a escuchar el primer casete no estoy seguro de reconocer el estilo de Regard Extrême.

 

 

 

Tu segundo trabajo, Die Weiße Rose, se desarrolla en colaboración con Les Joyaux de la Princesse. ¿Cómo surgió esa alianza? ¿Cómo se lleva el trabajar con Erik?

 

Nos conocimos en “Radio Beton”. De hecho, vivimos en la misma ciudad. También tocamos juntos, y pasamos buenas tardes como todos los estudiantes jóvenes. Al mismo tiempo, seguí el comienzo de sus actividades como LJDLP. Yo comencé un poco más tarde con Regard Extrême. Erik siempre me había alentado y parecía disfrutar mi música. Un día me ofreció participar en este proyecto. Me interesaba el tema y componer con alguien más era una experiencia nueva, una oportunidad para compartir. Pensé que conocernos haría las cosas más fáciles, lo que llegó a ser el caso.

 

7e8cf9b1471f497e83274db7b87bd8f2.jpg
Fabien Nicault

 

 

Tu carrera ha sido constante, pero espaciada en el tiempo. ¿Cuál es el trabajo de toda tu discografía al que tienes más afecto?

 

No es fácil elegir entre esos trabajos en los que he pasado tanto tiempo y gasté tanta energía. En general, la última pieza en la que trabajé es realmente la mejor para mí. Permanece dentro de mí durante un tiempo hasta que comienzo otro proyecto. Por otro lado, tengo un oído crítico que me hace querer mejorar.

 

 

 

Si tuvieras que elegir un sintetizador, ¿cuál sería?

 

No soy experto en sintetizadores. Tuve una Sampler Workstation durante mucho tiempo antes de usar los ordenadores. Ahora, si tuviera que comprar un sintetizador, elegiría un “Yamaha CS-10”. Es el primero usado por Neon Judgment, y les dio este increíble sonido durante sus primeras producciones.

De hecho, compuse una canción con este tipo de sonidos hace veinte años, pero nunca la he grabado.

 

 

 

¿Cuál es su perspectiva sobre el mundo actual?

 

No muy favorable. Si la vida en La Tierra ha mejorado para algunos, siempre va en detrimento de otros. El hombre ha demostrado mucha informalidad y no parece ser consciente del daño que está haciendo en el planeta, siempre en busca de poder y ganancias. Esto conducirá a desastres ecológicos. Una mitad de la población mundial vive a expensas de la otra, y la otra mitad quiere imitarla. Las naciones intervienen de acuerdo con los intereses geoestratégicos. Las multinacionales dictan sus leyes a las naciones. Sueñan con un mundo de consumidores estándar. Su cerebro ha sido vaciado para que no tengan una conciencia política, y solo piensen en distraerse. Es la nivelación de las culturas. Es un futuro triste el que mi opinión se ve.

 

 

 

The Odyssey es tu último trabajo. Un excelente registro de canciones, por cierto. Este ha sido hecho en colaboración con Dark Awake. Cuéntanos un poco cómo resultó la realización del álbum y si fue muy complicado conciliar ideas entre diferentes músicos.

 

Me alegra que te guste nuestro CD. Este proyecto ha sido una experiencia gratificante y el resultado es lo que podría esperar. Dark Awake se puso en contacto conmigo para proponerme trabajar en un proyecto en común. Así que nos conocimos y después de pensar y discutir el concepto que podíamos elegir, acepté la aventura. Internet y las herramientas informáticas actuales permiten una colaboración bastante fácil entre artistas distantes. Una vez que acordamos el tema, comenzamos e intercambiamos nuestras composiciones para permitir que el otro agregue su parte y dé su opinión o haga sugerencias. De esta manera enriquecemos nuestras piezas. Todos pudieron expresar su opinión en voz baja y la mayoría de las veces tomamos en cuenta los comentarios. Todo esto se hizo de manera simple, y fue muy emocionante esperar a que la otra parte le devolviera la pieza modificada.

 

R-11902085-1524412927-9986.jpeg.jpg

 

 

 

¿Tienes un concierto planeado en las próximas fechas?

 

No hay concierto planeado en este momento. Sin embargo, estoy trabajando en un proyecto de concierto para el próximo año. Esto queda por confirmar.

 

 

Usted que ha vivido la escena postindustrial desde su resurgimiento en la década de los noventa, ¿Cómo definirías el panorama independiente actual? ¿Te quedas con lo que ya has vivido o prefieres lo que queda por venir?

 

Lamentablemente, no tengo mucho tiempo para seguir seriamente la escena independiente. Tiendo a anclarme en las viejas bandas de los 90. Por supuesto, a veces algunos grupos que escucho en Internet llaman mi atención por su calidad. Por lo tanto, no puedo dar una opinión sobre el panorama independiente en general. Pero al contrario de lo que esperábamos, la llegada de Internet no parece facilitar las cosas a las bandas. Sin embargo, les permitió acercarse a sus fans.

 

 

 

Si tuvieras que mantener un registro favorito, ¿cuál sería?

 

Difícil elección. Mantendría dos álbumes. Un primero de los 90: Front 242 – Official Version. El poder que esconde este disco es increíble. Los samples se encajan con precisión, las bases rítmicas son extremadamente complejas y abrumadoras. Los estados de ánimo del sintetizador traen el lado trágico y las voces refuerzan la agresividad. Una obra maestra del EBM.

El segundo es uno más reciente: Gaë BolgRéquiem. Éste es para mí el mejor álbum de la banda, teniendo en cuenta su trabajo en las voces y las melodías. Actualmente es mi disco marcial neoclásico de cabecera.

 

 

 

 

Fernando O. paíno

Conversaciones con Stupor Mentis

Hace muy poco tiempo que “Ad Extirpanda”, el primer trabajo de Stupor Mentis, ha salido al mercado. Su resultado es realmente fabuloso para tratarse de un debut, y en NOmelody hemos querido indagar más acerca de este dúo galo. Esto es lo que nos han contado:

 

¿De qué manera nació Stupor Mentis?

STUPOR MENTIS es una reunión “humana” primero. Nos conocimos en 2012, y muy rápido sentimos la necesidad de compartir más que nuestros cepillos de dientes. Estábamos felices de habernos conocido, pero nuestras heridas personales seguían supurando, y comprendimos que la música sería nuestra salida. Una forma de sublimar la fealdad de nuestros respectivos miedos. Canté aquí y allá desde hace muchos años, mi instrumento fue bastante encontrado.
Nicolas tocó la batería unos años antes, pero dado que solo teníamos 2 años en este proyecto, tiene que comenzar a aprender y usar M.A.O. -música programada por ordenador- (¡y yo también!). Además, queríamos establecernos como dúo. Lo primero que teníamos que hacer era equiparnos en consecuencia, y luego aprender cómo utilizar las máquinas para crear música. Nos llevó mucho tiempo. En 2016 nació nuestro primer álbum “In Memoriam”.

 

¿Por qué Stupor Mentis? ¿Cuál es el significado de vuestro nombre?

Este término latino se refiere a este estado especial del “no ser” mental, caracterizado por una suspensión completa de actividades intelectuales; luego, transportado fuera de uno mismo. Todos, al menos, una vez en nuestra vida experimentamos este estado: el asombro / shock: el cerebro está sobrepasado, no hay reflexión posible, no tienes más control sobre nada, “tú eres” sin ser. Es fascinante! un estado tan extraño! Y luego, ¡ja! En pocos segundos todo se recupera en el camino, el cerebro se reconecta, su mente analítica lo supera, y vuelves a convertirte nuevamente en “alguien”.

 

thumbnail_IMG_20160104_225726.jpg

 

¿En qué te inspiras para hacer tu música?

AUDREY: Me inspiran tanto las músicas muy construidas, como la música / ópera clásica, así como la música más ambiental, las músicas “menos reflexivas”. Me gusta mucho la música de bandas sonoras.
La literatura, la poesía y el misticismo también son una gran fuente de inspiración. Naturaleza, animales … todo lo cual me aleja de mi condición humana.
NICOLAS: Tengo un amplio espectro de audición, desde el black metal hasta el ambient oscuro puro, a través de la música dark wave, darkfolk, industrial y clásica. También leo mucho. El cine y algunas películas también suelen inspirarme, especialmente aquellas que dan paso a una forma de introspección (Stanley Kubrick, David Lynch).

 

thumbnail_15.jpg

 

¿Cuál es vuestra visión del estado del mundo que os rodea?

AUD: En el mejor de los casos, diría que el ser humano es, en su mayoría, un imbécil a gran escala que no ve más allá de la punta de su nariz; que cuando quiere algo, lo usa sin precaución, se satisface a sí mismo un período de tiempo rápido con lo que adquiere, luego se aburre y desea más … El ser humano se da vuelta en círculos, involucrado por los deseos que él mismo construye.
De este estado conmovedor surgen todos los problemas que conocemos: desastres ecológicos, sobreconsumo, guerras, injusticias de todo tipo.
Creo que los hombres siempre actúan de la misma manera, desde tiempos inmemoriales.
La naturaleza humana está hecha así. Una civilización se sigue, nace, crece y luego desaparece. Sin embargo, algo cambió con la Revolución Industrial: la velocidad con la que el hombre destruye el planeta.
Sin embargo, hay un pequeño porcentaje de personas, que es muy consciente de todo esto y que mantienen “derechos” en la tormenta. Las personas que tienen principios distintos a su auto satisfacción, las personas que reflexionan, que se ven como son, las cosas como son.
En mis días buenos, me gusta pensar que la existencia de estas personas tiene algo lírico, casi artístico en nuestro desorden ambiental.
NICO: El estado del mundo no me interesa más que eso. Prefiero distanciarme de estas consideraciones. De todas formas, los humanos tienen una tendencia a la autodestrucción, principalmente a la falta de visión a largo plazo amplificada por una vaga percepción de la mente. La creatividad artística me permite utilizar mi energía haciendo cosas mucho más interesantes que participar en este loco rol de carrera en el que el 99% de la humanidad parece revolcarse.

 

Si tuvierais que quedaros con un instrumento, ¿cuál sería?
AUD: Mi voz.
NICO: El piano.

 

¿Qué es lo que más te gusta de tocar en vivo?

Todavía no hemos tocado en vivo porque no estábamos preparados para ello. Ahora estamos listos. Debutaremos en el “Nuits Dark-Ritual” el 4 y 5 de agosto en Thoix (Francia).
En términos generales, un show en vivo es un desafío: lograr la atención del público, superar la duda para poder transmitir una emoción cruda, y finalmente que los aspectos técnicos no perturben este propósito preciso. El rendimiento se compensa cuando la energía empleada logra hacer vibrar a alguien.

 

R-12003942-1526388587-6540.jpeg.jpg

 

La solemnidad sonora que impregna vuestras canciones es fascinante. ¿De dónde viene esta inspiración?

Nuestra música es el resultado de la elaboración de nuestras emociones que peleaban incesantemente entre ellas, como niñas descorteses. La música está ahí para poner en orden este sangriento desastre interno, y dejar que estas emociones se expresen y no se repriman para que no puedan ser dañinas. Ninguna emoción, tan oscura como pueda ser, debe eclipsarse para vivir de una manera absoluta. Este enfoque es casi más espiritual que musical, de hecho, la música es la manera en la que todo esto toma forma. Finalmente, se asemeja un rito expiatorio y purificador; eso quizás explicaría el lado solemne / hierático de nuestra música.

 

Fernando O. Paíno

 

Ruido hispano en Japón

 

Tres de las referencias musicales más señeras del panorama noise español, Brutalomanía, Gyakusatsu y Tube Tentacles,  viajaban a Japón hace un par de meses con la intención de embarcarse en una desenfrenada batería de conciertos por distintas ciudades del país del sol naciente. En NOMelody no hemos querido perder la oportunidad de entrevistarles para saber cómo fue la experiencia, e indagar de qué manera se vive el noise en uno de los sitios en los que este movimiento tomó forma. 

 

 

¿Cómo surgió la idea de tocar en Japón?
Brutalomanía – El alma máter de la idea fue Kike, que ya llevaba años elucubrándolo y nos lo propuso en un buen momento. Yo, personalmente, siempre había tenido la ilusión de ir a Japón ya que me atrae mucho su cultura y siempre me ha gustado mucho el noise nipón.

Tube Tentacles – Llevaba varios años intentando ir. Allí conozco a mucha gente. Con varios de ellos tengo splits, y ellos tenían ganas de verme en persona ya después de tanto tiempo hablando. No me apetecía hacer un viaje tan largo solo, y se me ocurrió la idea de liar a Oscar y a Lolo; y, por lo que vi, no fue difícil convencerles.

Gyakusatsu – Kike llevaba mucho tiempo pensando en ello y me lo comentó. Empezamos a darle vueltas, pero sin concretar nada, y el tiempo pasaba y pasaba. Un día me dijo de proponérselo también a Lolo, y le dije que encantado. Una tarde sin más nos decidimos y compramos los billetes de avión, ya no había vuelta atrás…

 

thumbnail_BRUTALOMANIA-img16.jpg
Brutalomanía

 

 ¿Cuántas fechas tuvisteis y en qué ciudades actuasteis?

Tube Tentacles – Hubo seis fechas. Tres en Tokyo, una en Osaka, una en Fukuoka y otra en Oita.

 

 

 

¿Con qué bandas compartisteis escenario?

Tube Tentacles – Compartimos escenario con muchos artistas. Fue un gran honor tocar con Hiroyuki Chiba, Government Alpha, Scum, Spaceship Airguitars, Peppies, Tentak, Nobuhiro Okahashi, DJ Speedfarmer, Shayne Bowden, Okazaki, Yuretsuzukeru, Solmania Slur, Disgunder, Letters, Our Wrongs, Final Exit, Cecilia, Asocial Terror Fabrication, Napalm Death is Dead, Space Grinder, y colaboraron en nuestros directos Scum, Shota Izawa (Wolf Creek) y Ucchy (Cunts).

 

32710807_1881475555228685_2544039765146075136_n.jpg
Gyakusatsu

 

¿Cómo veis el panorama noise en uno de los países pioneros de este género?
Brutalomanía – Pues lo menos que se puede decir es “envidiable”. Desde luego se lo curran mucho, con todo lo que hacen son muy serios, y eso se nota. Son muy activos, ya que había conciertos continuamente; y muy implicados, puesto que eran capaces de perder dinero alquilando un local sólo con tal de organizar conciertos y pasar el día entre amigos. También me gustó que muchos de los conciertos se organizaran por la tarde y fueran puntuales, además del ambiente tan sociable que se generaba.

Gyakusatsu – La cantidad de bandas que hay y que aquí no se conocen y hacen un ruido brutal. Solo en Tokio hay conciertos prácticamente cada día. Los locales disponen de unos equipos de sonido acojonantes y como no podía ser de otra manera, como todo lo que hace esta gente, son muy profesionales. Si hacen algo lo hacen a conciencia sin dejar nada al azar. Es envidiable la escena que tienen, y mira que yo aquí en Barcelona no me puedo quejar pero ni de lejos nos acercamos a lo que tienen ellos tanto en cantidad como en calidad, en calidad quizás sí, aquí también tenemos excelentes proyectos.

Tube Tentacles – Es un no parar. Yo me perdí varios conciertos porque no me llegaba el dinero para semejante actividad. Es gratificante estar allí y saber que puedes ver a todos ellos tocando en un mes, como si fuera algo normal… y lo es.
Lástima que tengas que recorrer medio mundo para poder ver eso teniendo en España grandes artistas también, y a los que apenas se les da la posibilidad de expresar sus inquietudes a través del ruido.

 

¿Qué fue lo más sorprendente de Japón?
Brutalomanía – La buena educación y amabilidad de los japoneses, la gran cantidad de gente por la calle y en las estaciones casi a cualquier hora, el orden y esmero que ponían en todo, los inodoros con taza con calefacción y chorrillo de agua templada para limpiar las zonas íntimas, los termostatos digitales para regular grado a grado el agua de las duchas, el tamaño reducido de las viviendas, un DJ con camiseta de NAPALM DEATH pinchando y mezclando pop con disco, funk y metal, la edad tan avanzada con la que aún seguían trabajando, la cantidad de pequeños comercios que había, la limpieza de las calles, los bocadillos de noodles, los zumos de uva y aloe vera con uvas enteras, la cantidad de música que tenían en las tiendas de discos, que una japonesa supiera español y nos diera amablemente indicaciones por la calle, lo caro que era todo, la comida lo buena que estaba, y que gente de allí que llevaba sus años en el noise no conocieran a Dissecting Table… y muchas más cosas…. no había un día que no me sorprendiera por algo.

Tube Tentacles – Yo creo que todo lo que ves en esa sociedad te sorprende, o más bien te descuadra viniendo de donde venimos. Su orden, su educación y todas esas simples cosas a las que no estás acostumbrado a ver en tu día a día… pero lo que más me sorprendió es su nivel de contaminación y uso de plásticos. Es demencial.

Gyakusatsu – El orden que tienen, la limpieza, la eficacia. Por poner un ejemplo: el metro de Tokio en hora punta, los vagones van increíblemente llenos y en cambio no se escucha nada, el móvil está prohibido para hacer llamadas y lo tienes que llevar silenciado, y por supuesto, lo respetan.

 

 

 

 

¿Alguna anécdota curiosa que señalar?
Brutalomanía – La noche que nos vimos en Fukuoka buscando hotel entré en un hotel capsule y me pareció todo muy extraño. Era sólo para hombres, todos con el mismo pijama, pasillos con camas enclaustradas en las paredes a tres niveles. A nosotros nos querían alojar en unas camas que habían alineado en un pasillo. No me pareció muy apetecible, la verdad, jaja!

Gyakusatsu – Nada más llegar a Tokyo, Kike se perdió por unas horas y fue todo muy estresante, pero al final todo acabó bien, jejeje. La cara de la mayoría del público al finalizar mi primera actuación en Japón, a veces realizo espectáculos un poco salvajes y en esta ocasión, para concretar más, aparte de los cortes por los brazos y cuerpo Kike se ensañó con el látigo. Resumiendo, que me dio una paliza terrible, y eso mientras intentaba seguir con el concierto, Tuve morados casi una semana.

Tube Tentacles – Efectivamente, el primer día me perdí en una de las estaciones más transitadas de Tokyo y estuve vagando un par de horas con las maletas. En Fukuoka nos quedamos sin lugar para dormir después de tocar y nos mandaron a uno de los barrios más bizarros de la ciudad a buscar hotel. Por supuesto que salimos escopetados de allí. O cosas tan locas como beber como si no hubiera un mañana en el primer bolo que dimos y no acordarnos de nada al día siguiente, jajajaja.

 

 

 

 

¿Tenéis pensado regresar?

Gyakusatsu – Eso sin dudarlo. A tocar me encantaría, pero seguramente la próxima vez sea solo de turismo, se me quedaron muchas cosas por ver y me gustaría pasar una temporada en Tokyo.
Brutalomanía – Por supuesto, fue una experiencia para repetir.
Si volviera me gustaría hacer más colaboraciones y grabaciones con gente de allí, no necesariamente conciertos, en locales de ensayo sería genial, ya que disfruté mucho en el último concierto con la colaboración que hice con Shota Izawa (Wolf Creek).

Tube Tentacles – Yo estaría encantado de volver. Pero ya con las cosas mejor preparadas. Este viaje fue un poco improvisado en base a lo que nos íbamos encontrando. Ahora sabemos más o menos cómo funciona todo allí, y eso ayuda bastante.

 

Fernando O. Paíno

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑