Llyn Y Cwn – “Dinorwic”

Yuxtaposición de paisajes

Cold Spring - Junio de 2020 - dark ambient - CSR286CD

Dyffryn

Garrett

Allt Ddu

Bryn Glas

Llwybr Llynog

Braich

Vivian

Ben Powell vuelve a sorprendernos con su proyecto Llyn Y Cwn. Este maestro del dark ambient acaba de presentar “Dinorwic”, una nueva oferta en la que se desarrollan impactantes paisajes sonoros a partir de matrices recogidas en las zonas rocosas del norte de Gales.

Llyn Y Cwn añade una nueva entrega a su ya sugerente y particular discografía. Este genial compositor de música ambiental oscura es conocido por desarrollar planteamientos sonoros partiendo de grabaciones de campo registradas en lugares inhóspitos localizados en Gales.

Si ya con su anterior lanzamiento Twll Du(19) disfrutamos de una experiencia realista y profunda, ahora en Dinorwic vamos a hallar un planteamiento similar desde una perspectiva completamente diferente.

Powell no ha abandonado su esquema creativo, sino que ha decidido ampliarlo, desarrollando nuevos enfoques basados en registros acústicos que son capturados en zonas dominadas por los paisajes puramente naturales o, en su defecto, con escasa incidencia antrópica.

Precisamente, y en el caso que hoy nos ocupa, esa presencia del hombre en contextos de difícil adaptación se hace notable. Dinorwic recrea en sus siete cortes las distintas posiciones topográficas de la cantera de Dinorwic, formada en su mayoría por rocas de pizarra. Evidentemente, y debido a la gran utilidad de esta roca metamórfica y a las posibilidades de transformación energética que ofrece el entorno, la presencia sonora de máquinas pertenecientes a una central hidroeléctrica ubicada en el núcleo de la montaña está presente en el mosaico acústico que configura gran parte de los temas de este disco, enriqueciendo la estética global a la vez de encargarse de plantear nuevas perspectivas dentro del esquema estilístico del proyecto.

Dinorwic llama la atención por su gran equilibrio acústico y su sólida producción. Registrado en el interior de un ruz originado en el flanco del anticlinal de Elidir Fawr, Powell no duda en grabar esos sonidos emitidos por la naturaleza y vestirlos con distintos efectos para dar a luz unos paisajes realmente estremecedores. Un álbum que no tiene nada que envidiar a muchos de los trabajos del gran padre de este género, Lustmord, tanto en forma como en contenido.

Por lo que podemos ir comprobando, la pretensión de Llyn Y Cwn es gestar una colección de trabajos que describan por medio del sonido distintos emplazamientos geográficos en los que es prácticamente inviable el desarrollo de la vida social humana.

Dinorwic ha sido presentado por el sello británico Cold Spring en digipak de seis paneles que son aprovechados para exponer documentación gráfica de las distintas zonas en las que ha sido recogida la materia prima necesaria para confeccionar este increíble disco.

Fernando O. Paíno

Colossloth – “Plague Alone”

Encontrando el equilibrio

Cold Spring – Mayo de 2020 – experimental/industrial - CSR277CD 

Little Cups Of Grace

Dies Infaustus

Naked Blooded & Witched

Plague Alone

Scylla Is Rising

Silt

A Fuse Like This Has To Be Lit

Colossloth nos presenta su sexto trabajo en estudio. “Plague Alone” se eleva como un compendio de sensaciones contrastadas en las que transige el industrial más rudo con la ambientación de carácter sibilino. Un gran triunfo de este artista británico.

Wooly Woolaston dirige el timón y es el único tripulante del buque de ataque llamado Colossloth. El proyecto comenzó su andadura allá por el año 2008, y desde entonces ha sabido evolucionar adecuadamente, ofreciéndonos viajes acústicos cargados de distorsiones y estrépitos cacofónicos.

Plague Alone es el título que recibe este trabajo. Lo primero que sorprende en relación con sus anteriores ofertas editoriales es el planteamiento del disco: En él fluctúan constantemente las intensidades, comenzando con declaraciones ruidistas para derivar en ambientación etérea. Esta fórmula de implicación estética es repetida en los siete cortes que vertebran el disco, ofreciéndonos en cada uno de ellos un juego de plasticidades acústicas único. Gracias a ello, la progresión del trabajo se hace muy llevadera, el disco avanza con mucho dinamismo, sin miedo a caer en las redes del tedio o la indefinición. Woolaston nos plantea una suerte de laberinto sonoro por el que el oyente camina desconfiando de su propia orientación. Los recodos acústicos que el artista nos expone no dejan de sorprendernos, sin embargo la genética que presenta el cuerpo actúa como una suerte de loop eterno que puede generar una diversidad de opiniones dependiendo del oyente que lo juzgue.

En nuestro caso, sostenemos que esta es una de las mejores obras de Colossloth hasta la fecha, ya que logra sostener la fiebre industrial a base de texturas ferruginosas y expansivas para terminar diluyéndose en el escepticismo acústico proferido por un conjunto de notas de guitarra. Una estructura mesmerizante a la vez que convincente que envuelve al disco, dotándole de un encanto único y unas propiedades claramente cíclicas.

Entre los cortes que más brillan, podemos destacar el que da nombre al propio trabajo, “Plague Alone”. Realmente en él se condensa de manera ejemplar todo el esquema que es desarrollado con más detenimiento a lo largo del álbum. Éste, al igual que el resto de cortes, se ofrece exento de voz, detalle que dota de una cierta introspección a la totalidad del CD.

Plague Alone, ha sido publicado por el sello británico Cold Spring, al igual que sus dos anteriores lanzamientos. Se presenta en formato CD y viene protegido por un digipak. La portada se muestra exenta de figuración alguna para exponer en su lugar una serie de degradaciones sobre las que se eleva el nombre del proyecto.

Plague Alone puede ser considerado uno de los mayores triunfos de Colossloth. No lo pases por alto.

Fernando O. Paíno

FM Einheit/Andreas Ammer-“Hammerschlag”

Futurismo ruso

4

Cold Spring - Mayo de 2020 - experimental - CSR281CD

 

Amoeba

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Order 04

CIT

Order 05

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Noise Orgy

Order 07

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Epilogue

 

Dos grandes de los sonidos cacofónicos, FM Einheit y Andreas Ammer, se reunieron en la ciudad rusa de Perm durante el año 2019 para dar un concierto único basado en la obra del futurista Aleksej Kapitonovič Gastev. Bloques de ruido abstracto envuelven una oratoria comandada por Rica Blunck.

 

Hammerschlag, que traducido al castellano viene a decir algo así como “martillazo”, es un concepto único que fue recreado para el Diaghilev Festival celebrado en la ciudad rusa de Perm el año pasado. Dos artistas señeros de la música industrial y experimental abstracta, FM Einheit y Andreas Ammer, fueron los encargados de desarrollar un trabajo que tenía sus bases conceptuales en la obra del futurista ruso Aleksej Kapitonovič Gastev, “Bard of the machine age“. Cierto es que no es la primera ocasión que estos dos titanes del sonido abstracto se reúnen con la intención de hacer música, a lo largo de los noventa pudimos disfrutar de trabajos tan impactantes como fueron Radio Inferno (93), Apocalypse Live (95) o Deutsche Krieger (96).

FM Einheit es mundialmente conocido por ser el percusionista de una de las bandas seminales del movimiento industrial, Einstürzende Neubauten. Este alemán ha trabajado a lo largo de su trayectoria musical con multitud de artistas y grupos remarcables como Mona Mur, KMFDM, Goethes Erben o Diamanda Galás. Por su parte, Andreas Ammer es un periodista y músico alemán cuyo trabajo musical siempre se ha visto envuelto en compañía de otros artistas. La experimentación disonante ha sido su plato fuerte desde el comienzo de su carrera.

 

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El cuerpo de Hammerschlag está dividido en 13 partes. Hablamos de pura experimentación repleta de disonancias, ruidos desenfocados, infinidad de percusiones proferidas contra infinidad de superficies de metal, y soliloquios femeninos que vienen dirigidos por la imperante voz de Rica Blunck. La obra como tal resulta tan intrigante como deliciosa: está cargada de fluctuaciones y horizontes sonoros que van mutando constantemente con una ponderada premeditación. Un frenético viaje por lo desconocido y lo imprevisible es precisamente lo que esta obra futurista de corte ruso nos ofrece. Merece la pena sentarse y disfrutar de su exquisito desarrollo, ya que desvela muchos de los secretos encerrados en la primera música de estilo futurista, que ha sido considerada por muchos de los entendidos del mundo de ruido como la primera música industrial propiamente dicha.

 

Cold Spring ha sido el sello encargado de editar esta magnífica grabación en directo. Ha sido publicado únicamente en CD y viene protegido por un digipack.

 

 

Fernando O. Paíno

Khost – Buried Steel

Presión intravenosa

5_Estrellas

Cold Spring - Marzo de 2020 - doom/industrial - CSR278CD

We Will Win

Blood Gutters 6x4x1

Intravener

Yellow Light

Last Furnace

Night Air

Judgement Is Infallible

Kent House

December Bureau

Vandals

Dog Unit

Two

A Non Temporal Crawlspace

Intravener In Dub (Mothboy Remix)

 

 

El dúo británico Khost regresa a Cold Spring con un disco en el bolsillo tan crudo como versátil. “Buried Steel” complementa de forma ejemplar la furia del doom con aderezos industriales y devenir experimental, logrando un trabajo dinámico y potente.

 

Posiblemente Buried Steel sea el álbum más ambicioso que Khost ha publicado hasta la fecha. Esta perspectiva se fundamenta en varias razones: la primera de ellas es el posicionamiento tan ecléctico que presentan la relación de cortes que conforman el álbum. Aunque la gran mayoría de ellos destacan por su cariz aplastante e impermeable, esta vez la banda sabe complementar todas sus píldoras de doom industrial con gajos de experimentación abstracta que se entremezclan en forma de cuña dentro del recorrido del mismo, restándole cierta parte del peso implícito en este tipo de música. El camino que propone este nuevo disco está repleto de sensaciones que van oscilando de manera forzada y angulosa. La calma se ve fracturada violentamente para ser invadida por la ira acústica y la presión industrial.

Otra de las razones es el nutrido elenco de músicos del que la banda se ha rodeado para dar forma al álbum. Andy Swan y Damian Bennett no han dudado a la hora de contar con genios de la talla de Stephen Mallinder de Cabaret Voltaire o Stephen Ah Burroughs de Tunnels Of Ah. El hecho de tener dentro de sus filas a gente de gran calibre como los nombrados aporta de forma inexorable una nutrida perspectiva estilística que se aprecia al primer segundo.

 

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En comparativa con sus anteriores lanzamientos, Buried Steel se muestra mucho más analítico y sopesado, continúa exponiendo una inusitada agresividad, pero ésta, a pesar de recortarse, cuando es manifestada, lo hace con mucha más potencia que de costumbre, gracias a ese sopesado juego de intervalos estéticos.

El disco está lleno de grandes temas, entre los cuales podemos destacar “We Will Win”, “Last Furnace” o “A Non Temporal Crawlspace”, claros ejemplos de esa progresión que Khost ha sabido alcanzar por medio de la experiencia.

Quizá, el aspecto que mejor defina a Buried Steel sea el de perfecto equilibrio de intensidades. La madurez del conjunto de manifiesta en detalles de este tipo, aspectos que hacen que el álbum transite por nuestra cabeza con facilidad a pesar del peso y la presión que implica su genética.

Cold Spring continúa la senda editorial de Khost publicando Buried Steel en el mismo formato que sus lanzamientos predecesores, el CD. Se ha presentado en un digipak de seis paneles y su producción corre cargo de Martin Bowes.

 

 

Fernando O. Paíno

 

 

 

 

Minóy – “In Search Of Tarkovsky”

Rescatando a Minóy

5_Estrellas

Cold Spring - Marzo de 2020 - experimenta/industrial/drone - CSR273CD

 

In Search Of Tarkovsky

Memory Undefined (Dream As Truth)

 

Minoy fue uno de los pioneros de la música experimental extrema y abstrusa que se ha gestado en California. Sus trabajos conjugan la inherente incertidumbre argumental con un sinfín de mosaicos sonoros que arremeten de la misma forma que el agua por las grietas de una presa. Cold Spring reedita uno de sus trabajos más perturbadores, “In Search Of Tarkovsky”.

 

Stanley Keith Bowsza es conocido dentro del círculo de seguidores de la música experimental extrema por ser uno de los primeros artistas en desarrollar un estilo propio dentro del campo del drone y el cut and paste. Siguiendo las pautas establecidas por otros músicos norteamericanos anteriores a él como Boyd Rice, Minoy se embarcó desde principios de los años ochenta en una cruzada editorial que le llevó a publicar bajo su propio sello, Minoy Cassetteworks, infinidad de títulos en ediciones muy limitadas. Trabajos que hoy día resultan muy difíciles de encontrar. Afortunadamente, la discográfica británica Cold Spring ha decidido rendir un merecido homenaje a este genio de la improvisación distópica sonora, reeditando por primera vez uno de sus incontables trabajos, el inquietante In Search Of Tarkovsky (1986).

Lo primero que resalta en los dos temas que estructuran el disco es esa fantástica atmósfera que genera la manufacturación casera. El sonido, a pesar de haber sido magistralmente masterizado por Martin Bowes de cara a esta edición, se presenta crudo y directo, un detalle que sin duda encandilará a la mayor parte de los amantes de la producción en casete.

 

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El contenido de In Search Of Tarkovsky se encuentra dimensionado por dos cortes que abarcan la media hora de duración. Fueron dedicados al director de cine ruso Andrei Tarkovsky. El primero de ellos, que además bautiza el disco, expone una contrastada paleta de esquemas compositivos que van mutando en distintas formas. No titubea a la hora de arrasar con inesperados planteamientos que instan a no perder la atención hacia un tema puramente onírico, un sueño que metamorfosea sin parar, desembocando en sombríos pasajes.

“Memory Undefined (Dream As Truth)” lucubra otra perspectiva mucho más lineal en la que el artista se desvincula parcialmente de los sonidos estridentes y la oscuridad planteada atrás para encerrarnos en un conglomerado de drones que configuran una ambientación sobrenatural muy absorbente.

In Search Of Tarkovsky es un disco muy recomendable para descubrir el genio oculto de Minoy, un músico que ha pasado desapercibido para muchos, en cierta manera por causa de su limitada distribución. Es necesario elogiar el trabajo de Cold Spring a la hora de redescubrir a un artista que merece un reconocido encomio dentro de los cimientos del DIY estadounidense.

 

 

 

Fernando O. Paíno

 

 

 

Sonologyst – “Ancient Death Cults And Beliefs”

Descubriendo puertas ancestrales

4-estrellas

Cold Spring - Marzo de 2020 - dark ambient/ritual - CSR270CD

 

Purgatorium

Ceremony

Primeval Science

Popol Vuh

Anubis, House Of Dead Prince

 

Sonologyst continúa su estudio de contextos acústicos planteando perspectivas singulares que son desarrolladas con personalidad. En ellas se ofrece una distinción única. Con “Ancient Death Cults And Beliefs” el proyecto italiano propende a la oscuridad y la sobriedad más sólida. Sonidos segmentados entre el dark ambient y el ritual.

 

Raffaele Pezzella es la mente responsable de Sonologyst. Un proyecto surgido en Italia durante principios de la segunda década del nuevo siglo en el que el artista indaga y desarrolla, mediante la combinación de sonidos, distintos aspectos del conocimiento y las costumbres humanas.

Si en Silencers -The Conspiracy Theory Dossiers- (2018) el último trabajo que analizamos de Sonologyst, el planteamiento conceptual se escoraba hacia la existencia de vida en el otro mundo, ahora en Ancient Death Cults And Beliefs el artista nos plantea una suerte de recreación acerca de los ritos celebrados por las primeras culturas que poblaron el planeta hace ya más de seis milenios. Pezzella es muy consciente de que en estos tiempos pretéritos la música no planteaba un fin meramente estético o complaciente, sino que se comportaba como un medio para alcanzar la conexión con seres sobrehumanos vinculados o no a la naturaleza. Las creencias animistas, que en la mayor parte de las sociedades desembocarían con el paso de tiempo en una solidificación de identidades encofradas en el concepto de politeísmo, y que finalmente terminarán experimentando una suerte de simplificación relacionada con aspectos de administración y control social  -ya desde el antiguo Egipto con la figura de Akenatón-  confluyendo en el monoteísmo, es el objeto de análisis expuesto en este último disco. Sonologyst recrea conscientemente aspectos vinculados con el decurso confesional a lo largo de la historia.

 

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Sonologyst logra representar esa plasticidad sepulcral y mortalmente seria que la música de carácter ritual impone. Las atmósferas generadas funcionan como canales de conexión con el otro mundo. Son portales de acceso a lo desconocido en los que Pezzella nos expone una perspectiva muy realista acerca del contexto generado en una celebración cuya única pretensión es consumar este objetivo.

 

El sonido de Ancient Death Cults And Beliefs se encuentra emparentado con el de otros trabajos publicados recientemente por Cold Spring, como pueden ser Trepaneringsritualen con su Algir; Eller Algir I Merkstave (2019), o Égrégore (2019) de Common Eider, King Eider. Discos que logran subsumirnos en las profundidades del inconsciente, donde la oscuridad guía al espíritu por caminos delineados por el misterio.

 

Cold Spring ha publicado esta nueva propuesta de Sonologyst en formato CD. Viene protegido por un digipak de cuatro paneles. La producción, al igual que la gran parte de los trabajos lanzados por este sello británico, ha corrido cargo de Martin Bowes.

 

 

 

Fernando O. Paíno

 

 

 

The Telescopes – “Stone Tape”

Cómo hacer hablar a una roca

4-estrellas

 

Cold Spring - Septiembre de 2019 - experimental/post-rock - CSR267CD

 

Become The Sun

The Speaking Stones

The Desert In Your Heart

Everything Must Be

Silent Water

Dead Inside

The Living Things (Session)

 

Los británicos The Telescopes se vuelcan sobre la experimentación fría y reflexiva en un disco que explora “La teoría de la cinta de piedra”. Siete paneles acústicos en los que se intercalan temas rítmicos con divagaciones sonoras.

 

The Telescopes tiene una profunda marca dentro del rock psicodélico británico. El proyecto de Stephen Lawrie lleva activo desde 1987. Amantes incondicionales de sonidos cercanos a The Jesus And Mary Chain, The Velvet Underground o My Bloody Valentine, el grupo continúa desarrollando una suerte de shoegaze en el que el ruido convive amablemente con ritmos mesmerizantes y ambientes ideados para atrapar. La marcada individualidad de la banda es el motor que les ha hecho continuar adelante, sorteando las modas y los cambios de aire, razón por la que no han dudado en trabajar con multitud de sellos distintos a lo largo de su carrera.

 

Lo que hoy presentamos es una reedición en formato CD realizada por la discográfica británica Cold Spring a su décimo lanzamiento en estudio, Stone Tape (2017). Un disco en el que el de Burton ha querido transmitir algo tan oscuro y profundo como contundente, equilibrando los toques de psicodelia con proyecciones de ruido. El resultado de todo esto es un post-rock consistente y sopesado con carácter y personalidad. Una obra que certifica el genio del conjunto, además de asentar su calidad musical. Stone Tape es uno de los discos más profundos e intimistas de toda la trayectoria de The Telescopes, un álbum que sorprende por su talante gélido y sibilino.

Y es que el peso de la esencia de bandas de mediados de los setenta está más que presente en canciones como “The Living Things”, un corte en directo de nada menos que trece minutos que no tuvo cabida en la edición vinilo, en el que se desarrollan atmósferas cerradas y potentes que podrían enamorar tanto a un seguidor de The Brian Jonestown Massacre como a uno de In Camera.

Sin embargo, no todo son ritmos marcados. “The Speaking Stones”, cuyo título nos habla un poco sobre la teoría expuesta por Thomas Charles Lethbridge en 1961 que además se encarga de dar nombre al álbum, nos sume en una indefinición experimental envuelta en nubes negras. Conviene a su vez prestar mucha atención a tonadas tan rotundas como “The Desert In Your Heart”. Por su parte, deconstrucciones sonoras de gran calidad como “Everything Must Be” nos recuerdan que la personalidad de Stephen Lawrie es un laberinto de difícil salida.

 

 

Fernando O. Paíno

SPK – “Zamia Lehmanni (Songs Of Byzantine Flowers)”

 

Así es como suena una obra maestra

5_Estrellas

 

Cold Spring - Noviembre de 2019 - post-industrial - CSR274

 

Invocation (To Secular Heresies)

Palms Crossed In Sorrow

Romanz In Moll (Romance In A Minor Key)

In The Dying Moments

In Flagrante Delicto (Introduction)

In Flagrante Delicto

Alocasia Metallica

Necropolis

The Garden Of Earthly Delights

 

 

“Zamia Lehmanni – Songs Of Byzantine Flowers” es considerado por muchos un disco icónico dentro del género post-industrial. En él SPK desarrolla un estilo único con el que se distancia del sonido raspante y áspero de sus primeros lanzamientos para declinarse por los ritmos étnicos y rituales, combinados con destellos nacidos de los sintetizadores.

 

No en vano, se dice de SPK que posiblemente sea el conjunto más brillante surgido durante la primera etapa del movimiento industrial, y la verdad es que resulta muy complicado refutar este juicio de valor.

 

El grupo comandado por Graeme Revell surgió a finales de los setenta en Australia desafiando el sonido punk con un estilo hirsuto, hiriente y enloquecido en el que se fundían los sintetizadores con todo tipo de distorsiones y ritmos generados por cualquier objeto que encontrasen por el camino. Resulta realmente fantástico poder deleitarse viendo algún concierto de esa primera etapa, en la que sus fluctuantes miembros aporrean con extrema violencia bidones, muelles y todo tipo de planchas de metal con la intención de crear una atmósfera sobrecogedora.

 

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Sin embargo, SPK no inmovilizó su ideario creativo, nada más lejos de la realidad. Graeme Revell apostó a mediados de los ochenta por distanciarse de la acometividad disonante para generar discos mucho más calmados y espirituales en los que se creaba una atmósfera turbia y ennegrecida. Y, posiblemente, esa fue la mejor decisión que este neozelandés pudo haber tomado en su vida, ya que este nuevo sonido le abrió las puertas de cara a la producción de bandas sonoras para películas de alta producción. Zamia Lehmanni presenta una importancia capital dentro de la discografía de la banda por que fue, por así decirlo, la carta de presentación que el artista utilizó para dar a conocer su nuevo estilo. Un disco que se adelanta a su tiempo y del que beberán muchos grupos post-industriales de la década venidera. Desde su lanzamiento en 1986, este trabajo ha gozado de excelentes críticas y varias reediciones, todas ellas agotadas por derecho propio.

 

El cuerpo del disco nos muestra una profunda introspección en los sonidos rituales y medievales, jugando con la esencia neoclásica de una forma auténticamente ejemplar. La selección de instrumentos, así como la producción de los mismos, resulta absolutamente admirable. Solo es necesario escuchar una vez esta obra maestra para percatarse de ello. Y no está de más justificar la etimología de esta valoración, ya que antiguamente se consideraba “obra maestra” a todo trabajo realizado por un “maestro”, aquel que era ejemplo a seguir por todos los que adentraban en los secretos de cualquier gremio. Y, sin lugar a dudas, Graeme Revell puede ser definido como uno de los mayores representantes del sonido industrial en todas sus facetas.

 

Deconstruir o analizar las nueve canciones que componen Zamia Lehmanni supone en cierta manera correr el riesgo de apocarlas. Tan solo recomendaré una cosa: si no has tenido el placer de escuchar este disco, estás tardando demasiado; y las excusas ya no son válidas, porque el sello británico Cold Spring ha decidido reeditarlo en varias ediciones distintas en formato vinilo y CD.

Zamia Lehmanni es una de las columnas más sólidas y bellamente talladas del entorno post-industrial.

 

 

 

Fernando O. Paíno

Coil – “Stolen & Contaminated Songs”

Reencarnando clásicos

5_Estrellas

 

Cold Spring - Noviembre 2019 - experimental - CSR276

 

 

Futhur

Original Chaostrophy

Who’ll Tell?

Omlagus Garfungiloops

Inkling

Love’s Secret Domain

Nasa-Arab

Who’ll Fall?

The Original Wild Garlic Memory

Wrim Wram Wrom

Corybantic Ennui

Her Friends The Wolves

Light Shining Darkly

 

Stolen & Contaminated Songs es un trabajo que la desaparecida banda británica Coil ideó íntegramente como fondo de rescate de versiones descartadas y cortes infrecuentes pertenecientes a su anterior lanzamiento Love’s Secret Domain (1991). Un disco inquietante que nos otorga una perspectiva completamente diferente sobre canciones que cimentaron las bases de la experimentación y el movimiento acid de los noventa.

 

 

El sello británico Cold Spring es una vez más el encargado de aunar material infrecuente o desaparecido de una de las bandas más relevantes de música experimental de las últimas décadas. Stolen & Contaminated Songs fue un trabajo que originalmente solo se comercializó en formato CD, utilizando a la ya desaparecida distribuidora World Serpent como canal de difusión.

 

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Al parecer, ni Balance ni Christopherson –aunque durante esta etapa también se encontraban dentro del barco Danny Hyde y Stephen Thrower- quisieron desechar las matrices de ensayo de una colección de cortes que con el paso del tiempo se convertirían en referentes inexcusables de la música experimental, y es por ello que el disco vio la luz tan solo un año después de que lo hiciese Love’s Secret Domain. Este modus operandi de Coil no era algo novedoso, ya que el grupo decidió hacer algo parecido con Gold Is The Metal (1987), incluyendo en él una colección de temas descartados pertenecientes al clásico Horse Rotorvator (1986)

Stolen & Contaminated Songs supone un ejemplo perfecto de la inconmensurable creatividad de este elenco de artistas. Cómo y de qué forma Coil sabe estructurar mil y un mundos acústicos de la más diversa índole en los que distintas técnicas y estilos se dan cita.

El disco, a diferencia de la obra seminal, es casi totalmente instrumental, auque eventualmente se cuenta con registros líricos. Un álbum para perderse en ensoñaciones tan bizarras como impactantes. Ejemplos de la maestría encerrada en Stolen & Contaminated Songs podemos hallarlos en cortes como “Nasa Arab”, uno de mis favoritos si tuviese que evaluar la producción discográfica de Coil a nivel global. También merece la pena deleitarse con “Omlagus Garfungiloops” o la abstracción encapsulada en “Wrim, Wram, Wrom”.

Cold Spring ha decidido hacer un gran favor a los miles de fans de este conjunto, ya que por primera vez Stolen & Contaminated Songs ha sido reeditado en formato vinilo, presentado en varias versiones en las que difiere el color de los discos. Actualmente todas ellas se encuentran agotadas con la única excepción de la estándar en vinilo negro.

No pierdas la oportunidad de completar tu discografía de Coil con gemas como esta.

 

 

Fernando O. Paíno

 

 

 

 

Kollaps – “Mechanical Christ”

 

 

Asfaltando cementerios

4-estrellas

 

Cold Spring – Mayo de 2019 – industrial - CSR269

 

Si sientes pasión por los sonidos pulsados y aplastantes, Kollaps es definitivamente tu nueva banda de referencia. Este conjunto australiano presentó este año su segundo larga duración, “Mechanical Christ”, un álbum hermético y directo en el que se combina el ritmo y la vehemencia vocal con la rabia industrial.

 

A pesar de la escasa andadura de esta banda, tan solo cuatro años, Kollaps ha sabido ganar en poco tiempo una notoriedad que les ha llevado a recorrer toda Europa presentando su último trabajo Mechanical Christ.

El estilo del conjunto australiano se encuentra directamente influido por los primeros trabajos de Swans, centrando su atención en Greed, Holy Money o Public Castration Is a Good Idea, en los que hallábamos sin dificultad alguna grades descargas de presión, sonidos asfixiantes que se abrazan de manera intermitente al silencio y voces tamizadas por el hieratismo y la apatía. Mechanical Christ tiene mucho de esto, y prueba de ello la encontramos en cortes tan bien logrados como “Blood Premonitions”, en el que casi podemos saborear ese gusto por la angustia. El disco en su totalidad no deja lugar al optimismo. Kollaps tenía muy claro desde el principio la idea que quería desarrollar y no ha dudado un segundo en llevarla a cabo.

A diferencia de la banda anteriormente citada, Kollaps se declina por introducir en gran parte de su repertorio líneas de drones producidos por sintetizador, como podemos comprobar en “Traducer“, aportando de esta forma una coacción sonora que oprime de forma inexorable al oyente. Y es que los juegos de percusión realizados con instrumentos customizados por los propios miembros a base de material de fábrica, contando con muelles, resortes y placas de metal, es un recurso decisivo que dota de mucha personalidad a su música.

 

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Cierto es que el planteamiento en estudio de Mechanical Christ difiere notablemente de su ejecución en directo. En estudio la banda logra sonar mucho más oscura e intimista que sobre el escenario, donde alcanzan un paroxismo que se contagia entre el público.

Conviene destacar temas tan recomendables como “Love Is a War”, con el que clausuran el álbum. Una tonada que juega con intervalos acústicos atragantados por bloques de pura exasperación que no para de escalar en intensidad.

Este genial trabajo ha sido editado por la casa británica Cold Spring en dos ediciones diferentes, vinilo y CD, y todavía puedes encontrarlo disponible en el catálogo del sello.

 

 

Fernando O. Paíno

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