Kollaps – “Mechanical Christ”

 

 

Asfaltando cementerios

4-estrellas

 

Cold Spring – Mayo de 2019 – industrial - CSR269

 

Si sientes pasión por los sonidos pulsados y aplastantes, Kollaps es definitivamente tu nueva banda de referencia. Este conjunto australiano presentó este año su segundo larga duración, “Mechanical Christ”, un álbum hermético y directo en el que se combina el ritmo y la vehemencia vocal con la rabia industrial.

 

A pesar de la escasa andadura de esta banda, tan solo cuatro años, Kollaps ha sabido ganar en poco tiempo una notoriedad que les ha llevado a recorrer toda Europa presentando su último trabajo Mechanical Christ.

El estilo del conjunto australiano se encuentra directamente influido por los primeros trabajos de Swans, centrando su atención en Greed, Holy Money o Public Castration Is a Good Idea, en los que hallábamos sin dificultad alguna grades descargas de presión, sonidos asfixiantes que se abrazan de manera intermitente al silencio y voces tamizadas por el hieratismo y la apatía. Mechanical Christ tiene mucho de esto, y prueba de ello la encontramos en cortes tan bien logrados como “Blood Premonitions”, en el que casi podemos saborear ese gusto por la angustia. El disco en su totalidad no deja lugar al optimismo. Kollaps tenía muy claro desde el principio la idea que quería desarrollar y no ha dudado un segundo en llevarla a cabo.

A diferencia de la banda anteriormente citada, Kollaps se declina por introducir en gran parte de su repertorio líneas de drones producidos por sintetizador, como podemos comprobar en “Traducer“, aportando de esta forma una coacción sonora que oprime de forma inexorable al oyente. Y es que los juegos de percusión realizados con instrumentos customizados por los propios miembros a base de material de fábrica, contando con muelles, resortes y placas de metal, es un recurso decisivo que dota de mucha personalidad a su música.

 

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Cierto es que el planteamiento en estudio de Mechanical Christ difiere notablemente de su ejecución en directo. En estudio la banda logra sonar mucho más oscura e intimista que sobre el escenario, donde alcanzan un paroxismo que se contagia entre el público.

Conviene destacar temas tan recomendables como “Love Is a War”, con el que clausuran el álbum. Una tonada que juega con intervalos acústicos atragantados por bloques de pura exasperación que no para de escalar en intensidad.

Este genial trabajo ha sido editado por la casa británica Cold Spring en dos ediciones diferentes, vinilo y CD, y todavía puedes encontrarlo disponible en el catálogo del sello.

 

 

Fernando O. Paíno

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