Varios artistas – “Shoot And Crucify”

Redimiendo puro industrial

Cold Spring - Julio de 2026 - industrial - CSR373CD

“Shoot And Crucify” es uno de los tres recopilatorios que el sello de culto Dachau Productions sacaría en una edición muy limitada en formato casete durante la década de los ochenta. Cold Spring lanzaría poco tiempo después una reedición con la que daría comienzo a su carrera editorial. Ahora resucita esta colección de monstruos del ruido, por aquel entonces prácticamente desconocidos, y que hoy son considerados leyendas del género, como es el caso de Merzbow o Satori. 

Resulta maravilloso poder contar con un yacimiento acústico tan fructífero como este, y es que Shoot And Crucify puede servir de testigo para clarificar la forma en la que el género industrial caló en las conciencias de una juventud que decidió seguir los pasos de bandas como Throbbing Gristle o Whitehouse

En aquellos momentos, solo pequeños sellos de manufactura casera, muy a lo domestic system, generaban tiradas de 30 o 50 ejemplares en formato casete; algo económico tanto para el productor como para el consumidor. El beneficio obtenido no era el objetivo final, sino más bien dar a conocer bandas que de otra manera y teniendo en cuenta los medios de información de aquella época, habrían pasado desapercibidas para los amantes de los sonidos atonales y cacofónicos. 

Shoot And Crucify contiene 19 cortes de distintos bandas que por aquel entonces estaban dando sus primeros coletazos. Podemos señalar proyectos tan genuinos como Ethnic Acid, una perspectiva de Anthony Di Franco, que había estado militando temporalmente en las filas de Ramleh. Grupos tan pioneros como los dadaístas The New Blockaders, que se juntan con Organum para gestar un corte tan inconsistente como epatante, o Merzbow, que aunque ya llevaba unos 5 años haciendo ruido, seamos sinceros, solo le conocían en Japón. 

El resto de propuestas no tienen desperdicio: algunas de las primeras tonadas de Satori, The 20, Kapotte  Muziek o los teutones Nostalgie Eternelle. Como podemos comprobar, Shoot And Crucify no iba con intenciones de complacencia. 

El hecho de que dos décadas después Cold Spring haya llevado a efecto relanzar esta joya arqueológica me parece, más que un acierto, una necesidad. Este tipo de material es realmente complicado de conseguir dada su limitada tirada, y solo podíamos tener una somera idea de los primeros trabajos de este tipo de agrupaciones de la segunda generación industrial gracias a los recopilatorios de Broken Flag, por lo que limpiar y remasterizar estas grabaciones es un detalle de agradecer para todo amante del industrial primerizo. No pierdas la oportunidad que conseguir tu copia en formato CD.

Fernando O. Paíno

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